La Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras ha adjudicado a la empresa Vías y Construcciones el contrato para la ampliación del actual Puesto de Control Fronterizo (PCF) ubicado en el recinto portuario. Esta intervención tiene como objetivo principal adecuar las infraestructuras actuales a las necesidades derivadas del incremento sostenido del volumen de inspecciones y trámites en frontera, especialmente relacionados con productos de origen vegetal y no animal.
El proyecto contempla la ampliación del edificio construido en 2013 —conocido como PCF remodelado y destinado al control de productos de origen no animal (PONA)— que ya había sido objeto de una reordenación interna. Esta actuación afectará a las instalaciones vinculadas al Recinto Aduanero Habilitado (RAH), con la construcción de un nuevo muelle operativo conectado al edificio principal mediante una galería exterior longitudinal.
Además de la nueva zona de operaciones, el proyecto incluye un módulo de oficinas que permitirá reagrupar los servicios de inspección en frontera actualmente repartidos entre los dos edificios existentes. Este espacio dará cabida a los servicios de Sanidad Exterior, Sanidad Vegetal, Sanidad Animal y SOIVRE, con el objetivo de mejorar la operatividad de los organismos oficiales que actúan en el enclave andaluz.
El crecimiento en la actividad del PCF de Algeciras en los últimos años ha sido notable. Según los datos aportados en la memoria justificativa del proyecto, solo en 2020 se registró un aumento del 30% en los expedientes gestionados por Sanidad Vegetal respecto al año anterior, como consecuencia directa de la entrada en vigor del Reglamento 2031/2016 de la UE, que introdujo un nuevo régimen europeo de sanidad vegetal. Por su parte, SOIVRE también experimentó un crecimiento del 15% en el número de expedientes tramitados en ese mismo ejercicio. Este incremento ha venido acompañado de una mayor exigencia en los controles físicos, tanto en volumen como en complejidad.
El nuevo muelle permitirá habilitar zonas específicas para la inspección de productos como frutos secos (puesto designado de importación), productos de origen vegetal destinados a consumo humano y no humano, y productos de origen animal no destinados al consumo humano. Asimismo, se contempla la adecuación de los espacios auxiliares necesarios para la operativa (vestuarios, salas de inspección, pasos higiénicos, entre otros), en cumplimiento con la normativa europea sobre controles veterinarios, incluida la Directiva 91/496/CEE del Consejo.
En paralelo, se llevarán a cabo actuaciones puntuales sobre el actual edificio del PCF con el objetivo de resolver deficiencias existentes y adaptar sus instalaciones a las nuevas necesidades operativas y energéticas. Esto incluye, si fuese necesario, intervenciones dirigidas a mejorar la eficiencia energética del conjunto, tanto en el edificio original como en la ampliación.
El proyecto también afecta al módulo de animales vivos, que será clave para permitir la conexión física entre el edificio actual y la nueva ampliación, a través de una galería exterior que servirá tanto como acceso principal como vía de comunicación interior.
Con esta actuación, dotada con un presupuesto de 7.046.570 euros, la Autoridad Portuaria busca dotar al recinto de inspección de una configuración más funcional, alineada con las exigencias normativas y el crecimiento del tráfico de mercancías importadas, especialmente aquellas sujetas a control fitosanitario y de calidad comercial. La adjudicación marca el inicio de una obra clave para la mejora de los servicios de control en frontera en uno de los principales nodos logísticos del Mediterráneo.
