El pasado mes de enero concluyó el proyecto europeo AENEAS, una iniciativa financiada por el programa Horizonte Europa que ha analizado el potencial de distintas tecnologías avanzadas de almacenamiento de energía para mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones en el transporte marítimo. En el proyecto ha participado de forma estratégica la Fundación Valenciaport.
Durante sus tres años de desarrollo, el proyecto se ha centrado en estudiar cómo los supercondensadores y las baterías de estado semisólido pueden contribuir a transformar la eficiencia energética de los buques. Estas tecnologías han sido evaluadas especialmente en situaciones de alta demanda energética, como las maniobras de atraque y las estancias en puerto, donde han demostrado ser una solución eficaz para reducir el consumo de combustible y minimizar el impacto ambiental de la actividad marítima.
Impacto y replicabilidad
Dentro del consorcio, la Fundación Valenciaport ha sido la encargada de evaluar el impacto ambiental y económico de estas soluciones tecnológicas. Este trabajo ha permitido cuantificar el potencial de reducción tanto del consumo de combustible como de las emisiones de CO₂ que podrían lograrse con su implantación en el sector marítimo.
Además, la entidad ha desarrollado un estudio de replicabilidad que analiza la viabilidad de integrar estos sistemas en diferentes tipos de buques de la flota actual. Las conclusiones del análisis apuntan a que estas tecnologías resultan especialmente rentables y eficientes en buques de nueva construcción y en aquellas operativas que requieren picos elevados de potencia durante periodos cortos de tiempo.
El proyecto AENEAS ha contado con un presupuesto total de 4,89 millones de euros y la participación de 14 socios europeos. A lo largo de sus 36 meses de ejecución, la iniciativa ha sentado las bases para avanzar hacia una electrificación real y a gran escala del transporte marítimo y fluvial, en línea con los objetivos internacionales de sostenibilidad y descarbonización del sector.
