La Junta de Andalucía y Moeve han presentado el ‘Proyecto de carbono azul para la captación de CO₂ en el Parque Natural Bahía de Cádiz’, una iniciativa que se desarrollará en las marismas mareales situadas en la margen norte del río Guadalete. Con una extensión de 155 hectáreas, se trata del mayor proyecto europeo de este tipo bajo estándar público y busca convertir este enclave en un sumidero de carbono eficiente mediante la restauración de su funcionalidad hidromareal.
Según los cálculos técnicos, se prevé la captación de más de 32.000 toneladas de CO₂ a un coste estimado de 15 euros por tonelada, por debajo de los precios actuales del mercado voluntario de carbono, que oscilan entre 70 y 100 euros por tonelada. La capacidad de absorción proyectada equivale a la plantación de unos 160.000 árboles y requeriría más del doble de superficie si se realizara mediante reforestación convencional.
El proyecto cuenta con el aval técnico de la Consejería de Sostenibilidad y la participación de la Universidad de Cádiz. Además, se enmarca en el Sistema Andaluz de Compensación de Emisiones (SACE), al que ya se han adherido 355 organizaciones y que acumula 702 huellas de carbono registradas. Este sistema ofrece un marco público y homologado para el desarrollo de iniciativas de compensación voluntaria.

El carbono azul se refiere al carbono que capturan y almacenan los ecosistemas costeros como marismas, manglares o praderas marinas. Estos entornos son capaces de retener entre tres y cinco veces más carbono que los bosques tropicales y almacenarlo durante milenios, lo que los convierte en herramientas clave para la mitigación del cambio climático. Desde 2019, Andalucía ha liderado en España esta línea de trabajo, con proyectos como el LIFE Blue Natura, y ha desarrollado instrumentos pioneros como el Catálogo Andaluz de Proyectos de Absorción de Carbono Azul.
El entorno elegido para la iniciativa es el Parque Natural Bahía de Cádiz, un espacio protegido que combina marismas, salinas, dunas y caños mareales. La intervención busca restaurar una marisma actualmente degradada, generando beneficios ambientales y sociales. Participan en el proyecto centros científicos como el Laboratorio de Carbono Azul de la Universidad de Cádiz, la Demarcación Hidrográfica del Guadalete y expertos del Grupo Español de Expertos en Ecosistemas de Carbono Azul (G3ECA), lo que refuerza la base técnica de la propuesta.
La Junta también ha anunciado que ya se trabaja en nuevos proyectos similares en otros puntos del litoral andaluz, como el Estero Domingo Rubio y las Marismas del Tinto-Odiel en Huelva, el Brazo del Este del Guadalquivir en Sevilla y las Marismas de Cetina en Cádiz. La red de ecosistemas costeros de Andalucía —con más de 43.000 hectáreas de marismas mareales, 11.500 hectáreas de praderas de fanerógamas marinas y 61.000 hectáreas de humedales interiores— ofrece un potencial estimado para capturar hasta nueve millones de toneladas de CO₂, movilizando inversiones superiores a 130 millones de euros.
El proyecto de la Bahía de Cádiz ha sido reconocido como buena práctica a nivel europeo y se encuentra alineado con el reciente Real Decreto 214/2025 sobre huella de carbono y el Reglamento (UE) 2024/3012 relativo a las absorciones permanentes de carbono, lo que refuerza su marco normativo y su potencial de replicabilidad.
