La naviera Brittany Ferries celebró en el Puerto de Santander la llegada de su pasajero número siete millones desde que iniciara sus operaciones en la capital cántabra en abril de 1978. El acto, que tuvo lugar en el muelle Almirante, reunió a representantes de la compañía y autoridades locales, autonómicas y estatales.
Desde la primera escala del buque Armorique en 1978 hasta la llegada del Pont-Aven en esta jornada, han transcurrido más de 47 años de actividad continuada. Durante este tiempo, la compañía ha ido ampliando sus operaciones en el puerto cántabro con nuevas rutas, mayor frecuencia y una mejora constante en la flota, con barcos más eficientes y sostenibles. Según la compañía, este crecimiento ha estado acompañado de un compromiso constante con la calidad del servicio y el entorno.
El pasajero número siete millones fue un ciudadano británico que viajaba junto a su esposa desde Plymouth. Al llegar a Santander fue recibido por representantes de Brittany Ferries y autoridades locales, quienes le hicieron entrega de diversos obsequios, entre ellos un viaje de ida y vuelta entre Reino Unido y España, una suscripción anual al club de viajeros de la naviera y una cesta con productos típicos cántabros. Tanto el Ayuntamiento de Santander como el Gobierno de Cantabria se sumaron a la entrega de regalos.
La ruta con Plymouth, operativa exclusivamente durante la temporada de primavera-verano, es la más veterana de Brittany Ferries en Santander. Solo entre los meses de junio y septiembre de este año, el servicio ha registrado un aumento del 6% en el número de pasajeros respecto al mismo periodo de 2024, alcanzando un total de 75.263 viajeros transportados.
Actualmente, el 90% de los pasajeros de Brittany Ferries son ciudadanos británicos. Sin embargo, el número de españoles que optan por este medio de transporte marítimo para comenzar sus vacaciones va en aumento, según fuentes de la compañía.
Durante años, Cantabria fue considerada por los turistas británicos como una región de paso hacia destinos del sur. No obstante, esta tendencia ha cambiado y, en la actualidad, las pernoctaciones de visitantes procedentes del Reino Unido han crecido de forma constante, atraídos por la oferta natural, gastronómica y cultural de la comunidad autónoma.
