La Confederación Española de Pesca (CEPESCA) ha solicitado al Gobierno la adopción urgente de medidas compensatorias ante el fuerte encarecimiento del combustible, una situación que, según la patronal, está colocando a parte de la flota española en una situación límite y obligando ya a algunos buques a operar con pérdidas. La organización advierte de que, si esta situación se prolonga, podrían producirse paradas de actividad con impacto directo sobre el empleo, las comunidades costeras y el abastecimiento de pescado.
La escalada se produce en un contexto geopolítico marcado por la tensión en Oriente Próximo y la subida internacional del precio del petróleo. Según CEPESCA, en apenas una semana el combustible pesquero ha registrado un incremento superior al 75%, al pasar de promedios de 0,555 euros por litro en 2025 y 0,533 euros por litro en los dos primeros meses de 2026 a superar el euro por litro en algunos puertos, niveles comparables o incluso superiores a los registrados durante la crisis energética de 2022.
La patronal ha trasladado esta preocupación al ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, con quien prevé abordar la situación el próximo lunes 16 de marzo. El secretario general de CEPESCA, Javier Garat, ha advertido de que el coste del combustible supera ya ampliamente, en algunos segmentos de flota, los ingresos obtenidos por la venta de las capturas, lo que amenaza con hacer inviables numerosas mareas si no se articula una respuesta inmediata.
Entre las medidas planteadas por CEPESCA figura la creación de mecanismos de reducción del coste del combustible para la flota, el aumento de los límites de ayudas estatales por buque —situándolos entre 400.000 y 500.000 euros, frente a los 40.000 euros actuales—, la movilización del Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) y la habilitación de apoyos para los pescadores que deban cesar temporalmente su actividad. La organización también propone estudiar una reducción temporal del IVA de los productos pesqueros, reforzar el almacenamiento temporal a través de las organizaciones de productores y elevar la flexibilidad interanual de cuotas del 10% al 25%.
La preocupación trasciende el ámbito nacional. El sector pesquero europeo, a través de Europêche, ha remitido una petición similar al comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, para reclamar medidas urgentes frente al encarecimiento energético. La organización europea sostiene que numerosos segmentos de la flota comunitaria se aproximan a una situación crítica y solicita la activación rápida de instrumentos de emergencia similares a los desplegados en 2022.
Las propuestas comunitarias incluyen la movilización del FEMPA para compensar a las flotas afectadas, la flexibilización temporal de las normas sobre ayudas de Estado y la activación de medidas excepcionales de mercado previstas en la Política Pesquera Común. Europêche insiste asimismo en que los límites de ayuda se calculen por buque y no por empresa, con el fin de que las compañías que operan varias embarcaciones reciban un apoyo ajustado a su estructura real.
Más allá de la respuesta inmediata, el sector europeo reclama medidas estructurales que reduzcan su vulnerabilidad futura, entre ellas facilitar el acceso a reservas estratégicas de combustible en puertos de la Unión Europea y acelerar la transición hacia combustibles con menores emisiones, como los biocombustibles HVO y FAME, junto con incentivos a la eficiencia energética y a la modernización de la flota. El argumento central es que la pesca europea necesita resiliencia económica para mantener al mismo tiempo sus compromisos con la descarbonización, la seguridad alimentaria y la continuidad de las comunidades costeras.
