La compañía hongkonesa CK Hutchison ha solicitado formalmente al Gobierno de Panamá abrir negociaciones sobre la operación de las terminales portuarias situadas en ambos extremos del Canal de Panamá. En declaraciones emitidas en la Radio Red panameña, el portavoz de Panama Ports Company (PPC), Alejandro Kouruklis, indicó que la empresa está dispuesta a «renegociar absolutamente todo» lo relativo a su concesión para operar las terminales de Balboa y Cristóbal.
«Solicitamos que se produzca un diálogo entre CK Hutchison y los representantes del Ejecutivo para buscar una solución razonable a la decisión del Tribunal», declaró Kouruklis, quien advirtió que sin pasos concretos para mantener la actividad, «el caos estallará de la noche a la mañana».
La situación se precipitó el mes pasado cuando el Tribunal Supremo de Panamá declaró inconstitucional la ley que amparaba la concesión original. Desde entonces, Hutchison ha alternado declaraciones en defensa de sus operaciones con amenazas de acciones legales. Los gobiernos de Hong Kong y China han condenado públicamente las decisiones de las autoridades panameñas, calificándolas de políticamente motivadas.
La concesión fue otorgada por primera vez en 1997 y renovada en 2021 por un período de 25 años mediante un proceso de adjudicación directa sin concurrencia competitiva. CK Hutchison posee el 90 % de Panama Ports Company, cuyo 10 % restante corresponde al Estado panameño. La compañía sostiene haber realizado inversiones millonarias en las instalaciones portuarias a lo largo de su gestión.
En paralelo a su petición de diálogo, Hutchison ha anunciado que estudia todas las vías legales disponibles, incluido el recurso al arbitraje internacional. La empresa también ha lanzado una advertencia formal a APM Terminals —filial de Maersk— o a cualquier otra compañía que pudiera intentar asumir el control de sus operaciones. El Gobierno panameño había señalado previamente que APM Terminals gestionaría ambas instalaciones de forma provisional hasta que se completara una nueva licitación, lo que motivó la amenaza de acciones judiciales de Hutchison contra la empresa danesa.
Las terminales de Balboa y Cristóbal gestionaron en 2025 en torno al 38 % de los casi diez millones de contenedores movidos en Panamá, lo que las convierte en infraestructuras de primer orden para el comercio marítimo internacional. Su relevancia ha crecido en los últimos años, coincidiendo con el fuerte incremento del trasbordo de contenedores a través del istmo, particularmente durante el período en que el canal registró problemas de escasez de agua.
El Gobierno panameño ha garantizado al sector que las terminales continuarán operando con normalidad durante el proceso de transición. Las autoridades también han anunciado su intención de convocar una nueva licitación que incluirá la condición de que ambas terminales sean gestionadas de forma independiente entre sí. Asimismo, Panamá ha puesto en marcha planes para licitar la construcción de terminales competidoras en cada puerto e invitado a las principales empresas del sector a presentar su candidatura.
