CMA CGM ha comunicado a sus clientes un incremento del 43% en el recargo vinculado al sistema de comercio de emisiones de la Unión Europea (EU ETS) que entrará en vigor en el primer trimestre de 2026. La subida responde a la implementación completa del mecanismo regulatorio, que a partir del 1 de enero obligará a los armadores a adquirir derechos de emisión para el 100% del CO2 generado en sus navegaciones entre puertos comunitarios, frente al 70% aplicable durante 2025.
El carrier con sede en Marsella ha precisado que los importes correspondientes al primer trimestre de 2026 para todas las rutas afectadas por el EU ETS se publicarán el 1 de diciembre de 2025 a través de su plataforma de tarifas. La compañía ha advertido de que la estimación del 43% no contempla las fluctuaciones en el precio de los derechos de emisión, un factor que podría modificar los recargos finales en función de la evolución del mercado de carbono.
El EU ETS marítimo ha seguido un calendario de implementación progresiva desde su entrada en vigor en 2024. Durante el primer ejercicio, las navieras debían cubrir únicamente el 40% de sus emisiones de CO2. En 2025, el porcentaje se elevó al 70%, y a partir de 2026 alcanzará el 100% para los trayectos intracomunitarios. En las rutas entre puertos de la UE y terceros países, los armadores deberán dar cuenta del 50% de las emisiones generadas. Además, el sistema ampliará su alcance para incluir otros gases de efecto invernadero más allá del dióxido de carbono.
CMA CGM es la segunda gran naviera global que comunica incrementos sustanciales en sus recargos ETS para 2026. Hapag-Lloyd, el carrier alemán que opera conjuntamente con Maersk en la alianza Cooperación Géminis, anunció a principios de semana una subida del 45% en este concepto. La compañía con sede en Hamburgo también advirtió de posibles ajustes adicionales derivados de las recientes subidas en el precio de cada derecho de emisión, y ofreció a sus clientes los productos Ship Green, que otorgan créditos del 100%, 50% o 25% sobre el coste repercutido del ETS.
Maersk, socia de Hapag-Lloyd en Cooperación Géminis, no ha comunicado incrementos en este capítulo. Tampoco lo han hecho la mayor parte de los armadores que integran el top 10 de la flota mundial de transporte de contenedores, aunque se esperan anuncios similares en las próximas semanas dado que el marco regulatorio afecta por igual a todos los operadores con tráfico en puertos comunitarios.
El incremento de los costes operativos para las navieras y sus consiguientes recargos se produce en un contexto de mercado caracterizado por la caída de los fletes de transporte de contenedores. Las previsiones para 2026 apuntan a un exceso de capacidad respecto a la demanda, un desequilibrio que presionará a la baja los precios del transporte marítimo y que podría dificultar la traslación completa de los costes del ETS a los cargadores.
CMA CGM ha señalado en su comunicado que el EU ETS constituye un pilar de la política climática de la Unión Europea y que los cambios regulatorios reflejan el compromiso comunitario con la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. La naviera francesa ofrece a sus clientes la alternativa ACT+, un producto de transporte marítimo con bajas emisiones que permite evitar el recargo ETS mediante el uso de combustibles alternativos y biocombustibles.
El sistema de comercio de emisiones obliga a las navieras a monitorizar y reportar las emisiones de CO2 de sus buques en los trayectos con origen o destino en puertos de la UE, adquiriendo posteriormente los derechos de emisión correspondientes en el mercado europeo de carbono. El mecanismo busca incentivar la inversión en tecnologías más eficientes y acelerar la transición energética del sector marítimo, responsable de aproximadamente el 3% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
