La Sección de Algeciras de la Audiencia Provincial de Cádiz es sede del juicio contra seis personas acusadas en relación con el hundimiento del pesquero Rúa Mar, ocurrido en enero de 2020 en aguas del Estrecho de Gibraltar. La embarcación, que transportaba supuestamente un alijo de droga, se hundió con seis tripulantes a bordo, de los cuales cuatro continúan desaparecidos.
La Fiscalía ha solicitado penas que suman 114 años de prisión para el armador del barco por un conjunto de delitos, entre los que se encuentran seis homicidios, pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas, estafa, delitos contra los derechos de los trabajadores y blanqueo de capitales. Además, el Ministerio Público reclama una multa de 3,9 millones de euros por los delitos contra la salud pública y otros cuatro millones por blanqueo.
Para la pareja del armador, considerada partícipe en la operación, se solicitan 19 años de cárcel, mientras que para otros dos acusados presuntamente encargados de la coordinación del alijo se piden 13 años. Los dos últimos acusados, vinculados directamente con la droga transportada, se enfrentan a penas de seis años de prisión cada uno.
Según el relato del Ministerio Fiscal, el Rúa Mar fue utilizado finalmente para el transporte de estupefacientes tras descartarse otra embarcación del mismo armador, quien ya se encontraba bajo vigilancia policial tras una intervención anterior relacionada con drogas. El patrón del barco, tío del armador, fue quien notificó una supuesta avería antes de perderse la señal del barco. Poco después, según consta en la investigación, la pareja del armador habría ordenado: «que lo tiren».
La última señal del Rúa Mar se produjo cuando la baliza de emergencia instalada en el mástil se activó, indicativo de que había tocado el agua. En respuesta, se desplegó un amplio operativo de búsqueda con más de un centenar de personas, ocho embarcaciones de Salvamento Marítimo, patrulleras de la Guardia Civil, una unidad de Cruz Roja, buques pesqueros y medios aéreos tanto de Salvamento como de la Guardia Civil. También participó un buque de la Armada.
A pesar de este amplio dispositivo, ni el buque ni cuatro de los seis tripulantes han sido localizados. Solo se hallaron restos del barco a considerable distancia del punto en el que supuestamente se produjo el naufragio, y los cuerpos de dos marineros aparecieron los días 27 y 28 de enero.
Asimismo, el 26 de enero, la Guardia Civil recuperó del mar dos fardos de hachís, con un peso aproximado de 25 kilos cada uno, que según la Fiscalía eran parte de la carga que transportaba el Rúa Mar en el momento de su hundimiento.
El juicio se prolongará hasta el 8 de octubre y se espera que durante las sesiones se expongan con detalle las pruebas documentales, testimoniales y periciales sobre un caso que conecta el tráfico marítimo con redes de narcotráfico y graves consecuencias humanas.
