Las disposiciones comerciales del acuerdo de asociación entre la Unión Europea y el Mercosur comenzarán a aplicarse de forma provisional a partir del próximo 1 de mayo, según ha anunciado la Comisión Europea este lunes. El Ejecutivo comunitario ha notificado a los países del Mercosur el instrumento de aplicación provisional del acuerdo comercial interino al remitir su nota verbal a Paraguay, país depositario de los tratados del bloque suramericano, completando así el último paso procedimental necesario de conformidad con la decisión del Consejo de la UE del pasado 9 de enero.
El acuerdo se aplicará provisionalmente entre la UE y todos los países del Mercosur que hayan completado sus procedimientos de ratificación y lo hayan notificado a Bruselas antes de finales de marzo. Argentina, Brasil y Uruguay ya han cumplido este trámite, mientras que Paraguay ha ratificado recientemente el tratado y la Comisión Europea espera que envíe su notificación en breve. Según el procedimiento establecido, el acuerdo entra en aplicación provisional a partir del primer día del segundo mes posterior a la notificación correspondiente, lo que sitúa la fecha en el 1 de mayo.
La aplicación provisional supone la eliminación de aranceles sobre determinados productos desde el primer día, lo que, según la Comisión, crea normas previsibles para el comercio y la inversión. El acuerdo abarcará un mercado de aproximadamente 720 millones de personas y una economía conjunta estimada en unos 22 billones de dólares. En términos comerciales, prevé la liberalización de la gran mayoría de los intercambios entre ambas regiones y permitirá que más del 90% de las exportaciones del Mercosur ingresen al mercado europeo sin pagar aranceles.
El comisario de Comercio, Maroš Šefčovič, ha declarado que con este paso la UE da «una muestra importante de su credibilidad como socio comercial» y que la prioridad ahora es traducir el acuerdo en resultados concretos, proporcionando a los exportadores europeos la plataforma que necesitan para aprovechar nuevas oportunidades de comercio, crecimiento y empleo.
La Comisión Europea ha señalado que los sectores sensibles de la economía comunitaria están protegidos por salvaguardas, especialmente en lo que se refiere a productos como la carne, el arroz o la miel, que entrarán con aranceles reducidos pero con un cupo limitado. Estos mecanismos de protección se activarían si se detecta en frontera que entran cantidades superiores a las acordadas o a precios excesivamente bajos, y podrían suponer la suspensión de las importaciones.
Sin embargo, el sector agrario europeo, incluido el andaluz, ha expresado reiteradamente su oposición a este tratado al considerar que facilitará la entrada de productos del cono sur producidos con menores requisitos medioambientales y costes laborales más bajos. Los productores agrícolas mantienen que las salvaguardas aprobadas no garantizan plenamente los controles necesarios para evitar una competencia desleal con la producción europea.
Además de las disposiciones comerciales, la aplicación provisional garantizará, según la Comisión, una mayor colaboración entre la UE y el Mercosur en cuestiones como los derechos laborales y el cambio climático, y permitirá crear cadenas de suministro más resilientes y fiables, «lo cual resulta crucial, en particular, para garantizar un flujo predecible de materias primas críticas».
La entrada en vigor plena del tratado comercial dependerá, no obstante, de la ratificación del Parlamento Europeo. Antes de pronunciarse, la Eurocámara espera un dictamen del Tribunal de Justicia de la Unión Europea sobre si el acuerdo se ajusta a los tratados comunitarios. Por lo que respecta al conjunto del acuerdo de asociación, que incluye además disposiciones políticas y de cooperación, será necesario que se pronuncien los parlamentos de los veintisiete Estados miembros.
Los exportadores europeos podrán obtener información sobre cómo beneficiarse del acuerdo a través de la plataforma Access2Markets, cuyo contenido específico estará disponible próximamente.
La puesta en marcha provisional del acuerdo tiene implicaciones directas para el comercio marítimo y portuario, dado que el Mercosur es uno de los principales socios comerciales de los puertos europeos, especialmente en el tráfico de graneles agroalimentarios, materias primas y productos manufacturados. La eliminación progresiva de aranceles puede generar un incremento de los flujos comerciales entre ambas regiones, lo que repercutiría en la actividad de los puertos del sur de Europa, incluidos los españoles y andaluces, que operan como puerta de entrada y salida de mercancías hacia y desde América del Sur.
