El Banco Europeo de Inversiones (BEI) ha firmado un préstamo por valor de 50 millones de euros con la Autoridad Portuaria de Málaga para apoyar un amplio proyecto de ampliación y modernización del recinto portuario. La operación financiera permitirá ejecutar actuaciones clave en materia de sostenibilidad, capacidad operativa y seguridad, en línea con las prioridades estratégicas del BEI de acción por el clima y cohesión territorial.
El proyecto contempla la construcción de una nueva terminal marítima multiusos, así como la electrificación de todas las terminales portuarias para posibilitar el suministro de electricidad a los buques atracados. Asimismo, se ha previsto la edificación de un nuevo puesto de inspección fronteriza y la adquisición de nuevos equipos de seguridad destinados a la terminal de pasajeros. Estas actuaciones tienen como objetivo incrementar la eficiencia energética, reducir las emisiones y mejorar las condiciones operativas del puerto.
La financiación también contribuirá a consolidar la posición del Puerto de Málaga como nodo logístico sostenible e intermodal en el sur de Europa, dentro del Corredor Mediterráneo de la Red Transeuropea de Transporte (TEN-T). Esta infraestructura está llamada a desempeñar un papel relevante en la conexión marítima entre Europa y África, en un contexto de creciente exigencia en términos de descarbonización y conectividad.
El director de Operaciones del BEI para el Sector Público en la Unión Europea, Gilles Badot, ha explicado que esta operación forma parte del compromiso del banco con un modelo de transporte más respetuoso con el medio ambiente. Según ha indicado, la inversión refuerza la transición hacia un transporte marítimo más eficiente y menos dependiente de combustibles fósiles.
Por su parte, el presidente de la Autoridad Portuaria de Málaga, Carlos Rubio Basabe, ha valorado positivamente la confianza depositada por el BEI tras un exhaustivo proceso de análisis económico y financiero. Ha subrayado que la operación permitirá ejecutar con garantías el plan de inversiones previsto para los próximos cuatro años, que calificó de ambicioso por su alcance y objetivos estratégicos.
La inversión se enmarca en la política del Grupo BEI de destinar al menos el 50% de su financiación anual a proyectos que contribuyan a la acción climática y a la sostenibilidad medioambiental. Además, la operación tendrá un impacto positivo en la cohesión territorial, dado que se ejecutará íntegramente en Andalucía, una región cuya renta per cápita se sitúa por debajo de la media de la Unión Europea. Con ello, el banco refuerza su papel como motor del desarrollo equilibrado entre regiones europeas, de acuerdo con su Hoja de Ruta Estratégica 2024-2027.
Las obras se llevarán a cabo progresivamente durante los próximos ejercicios y se espera que tengan un efecto directo sobre la capacidad logística y operativa del Puerto de Málaga.
