El Saint-Malo, primer buque híbrido de Brittany Ferries, ha comenzado a operar temporalmente la ruta entre Bilbao y Rosslare (Irlanda) durante este mes de noviembre, en sustitución del Santoña, que se encuentra en proceso de mantenimiento en el Astillero de Santander. Esta sustitución se enmarca en las operaciones habituales que la naviera francesa lleva a cabo durante la temporada baja, momento en el que programa revisiones técnicas de sus unidades sin interrumpir sus servicios.
Durante este periodo, el Saint-Malo realizará dos rotaciones semanales desde el puerto de Bilbao hacia la ciudad irlandesa. Los jueves llegará a las 08:00 horas y zarpará a las 13:00, mientras que los domingos mantendrá también su llegada a las 08:00 pero partirá a las 11:00. Esta operativa temporal asegura la continuidad de una ruta estratégica para la conexión marítima entre la Península Ibérica e Irlanda, tanto para el tráfico de mercancías como para el transporte de pasajeros.
El Saint-Malo es el cuarto buque que se incorpora a la flota de Brittany Ferries en el marco de su plan de renovación, iniciado en 2020 con el Galicia y finalizado en 2025 con el Guillaume de Normandie. Esta renovación tiene como objetivo principal la incorporación de buques más eficientes desde el punto de vista medioambiental, así como la mejora de la experiencia del pasajero mediante una oferta de servicios que ha llevado a catalogar estos buques como “ferris-crucero”.
Con una propulsión híbrida que combina gas natural licuado (GNL) con electricidad, el Saint-Malo es el primer buque de la naviera equipado con este sistema, lo que le permite reducir significativamente sus emisiones, tanto durante la navegación como durante las maniobras portuarias y estancias en atraque. Esta tecnología responde a la estrategia de Brittany Ferries de avanzar hacia una flota más sostenible, en línea con las exigencias europeas de descarbonización del transporte marítimo.
En cuanto a su capacidad, el Saint-Malo puede transportar hasta 1.290 pasajeros y dispone de 387 camarotes, de los cuales 28 están habilitados para el viaje con mascotas. El garaje del buque cuenta con una línea de aparcamiento de 2,5 kilómetros, lo que le permite albergar una amplia variedad de vehículos, incluidos turismos, camiones y remolques. A bordo, los pasajeros disponen de servicios orientados al confort, como restauración, zonas de descanso, entretenimiento y conectividad, características que refuerzan su condición de buque orientado al pasajero de larga distancia.
Esta operación puntual también permite a Brittany Ferries mantener su calendario de mantenimiento y revisiones técnicas sin afectar a la regularidad de las rutas. El Santoña, que asumirá de nuevo esta conexión a partir de la temporada 2025-2026, forma parte también de la nueva generación de buques de la compañía y está propulsado por GNL, en consonancia con los compromisos medioambientales de la naviera.
El compromiso de Brittany Ferries con la sostenibilidad ha sido reconocido recientemente, por sexto año consecutivo, con la ecoetiqueta Green Marine, un distintivo que valora el desempeño ambiental de las navieras. Este programa internacional establece una serie de criterios relacionados con la calidad del aire y del agua, la gestión de residuos y la protección de la biodiversidad marina, entre otros. La evaluación, que se realiza de forma independiente, exige avances anuales verificables para mantener la certificación. Brittany Ferries ha logrado cumplir con estos requisitos nuevamente, evidenciando una evolución sostenida en su modelo de gestión ambiental.
Con la operación del Saint-Malo en la ruta entre Bilbao y Rosslare, Brittany Ferries mantiene su oferta marítima entre España e Irlanda con un buque tecnológicamente avanzado y de altas prestaciones, al tiempo que prosigue con su proceso de transformación hacia una flota más eficiente, cómoda y respetuosa con el entorno.
