La Autoridad del Canal de Suez ha anticipado un incremento del 20% en el tonelaje de buques portavehículos en tránsito durante la segunda mitad de 2025, en comparación con el primer semestre del año. La previsión coincide con el paso del BYD Xi’An, uno de los car-carriers más grandes del mundo, que ha atravesado la vía interoceánica egipcia en su viaje inaugural entre Singapur e Italia.
El BYD Xi’An, propiedad del fabricante chino de vehículos eléctricos BYD, ha transportado cerca de 7.000 automóviles, aunque dispone de capacidad para 9.442 unidades. Propulsado por gas natural licuado (GNL), este buque ha sido el segundo de la compañía en cruzar el Canal de Suez, tras el tránsito del BYD Hefei el pasado 27 de junio.
Según ha indicado el almirante Ossama Rabiee, presidente de la Autoridad del Canal, se prevé un aumento en el número de tránsitos vinculados a BYD, así como una estabilización en los servicios de Cosco, que opera en cooperación con Neptune Lines. Esta alianza conecta puertos del Lejano Oriente con destinos en el Mediterráneo, y forma parte de un patrón de recuperación del tráfico interoceánico que afecta especialmente al segmento de vehículos.
La vía egipcia ha registrado en los últimos meses señales de recuperación en algunos servicios que habían cesado debido al conflicto en el Mar Rojo. En concreto, el repunte en los servicios de car-carriers llega en un contexto aún marcado por la inseguridad, tras la reanudación de los ataques perpetrados por los hutíes contra embarcaciones en esa región estratégica.
La situación actual recuerda el episodio del Galaxy Leader, capturado en noviembre de 2023 con el uso de un helicóptero y cuya tripulación permaneció retenida hasta enero de este año. Aquella acción forzó a muchas navieras a desviar sus rutas hacia el Cabo de Buena Esperanza, reduciendo significativamente el tránsito por el Canal de Suez durante varios meses.
En este escenario, el Canal también ha acogido dos travesías pertenecientes al nuevo servicio marítimo de United Global Ro-Ro, lanzado en febrero. Este conecta puertos asiáticos con enclaves en el Mediterráneo y el norte de Europa, y forma parte de la estrategia de diversificación de servicios en la ruta Este-Oeste.
El almirante Rabiee ha asegurado que el canal está observando “indicadores positivos” en la recuperación de los tráficos de vehículos, tanto en términos de frecuencia como de tonelaje, aunque ha matizado que la evolución de esta tendencia dependerá en gran medida del contexto geopolítico y de la estabilidad en el Mar Rojo.
