El déficit comercial de España registró una variación significativa en los nueve primeros meses de 2025. Según los datos publicados por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, el saldo negativo de la balanza comercial alcanzó los 41.106,6 millones de euros entre enero y septiembre, lo que supone un aumento del 51,7% respecto al mismo periodo de 2024, cuando se situó en 27.091 millones. Este comportamiento se explica principalmente por el crecimiento de las importaciones, que avanzaron un 5% hasta los 329.446 millones, frente al ligero aumento del 0,5% registrado por las exportaciones, que sumaron 288.339,3 millones.
La evolución de ambos flujos comerciales redujo la tasa de cobertura hasta el 87,5%, es decir, 3,9 puntos menos que un año antes, cuando alcanzaba el 91,4%. El comportamiento dispar entre exportaciones e importaciones provocó un incremento adicional del déficit no energético, que se situó en 17.700,4 millones, muy por encima de los 4.852,9 millones registrados en los nueve primeros meses de 2024. En paralelo, el déficit energético avanzó un 5,2%, hasta 23.406,3 millones.
El repunte de las importaciones se sustenta en mayores compras de bienes esenciales y productos industriales. Destacan los aumentos en medicamentos procedentes de países como Italia, Estados Unidos o Irlanda; automóviles importados desde Alemania, China y Turquía; y gas adquirido a Estados Unidos, Angola y Nigeria. Los bienes de equipo registraron un incremento del 9,4%, mientras que los productos químicos y los alimentos y bebidas avanzaron un 8,2% en ambos casos. Por el contrario, las compras de productos energéticos experimentaron un descenso del 6,2%.
Por áreas geográficas, las importaciones procedentes de Europa aumentaron un 4,2%, impulsadas principalmente por la zona euro, que creció un 5,7%. Dentro de este marco, las compras a Italia subieron un 8,5%; a Alemania, un 4,5%; y a Francia, un 3,6%. También las importaciones de Asia avanzaron un 8,3%, mientras que las de América aumentaron un 4,7%. En este último caso, Perú registró una subida del 38,6%; Canadá, del 25,7%; y Estados Unidos y Chile, un 9,4% cada uno.
En cuanto a las exportaciones, el crecimiento del 0,5% entre enero y septiembre se apoyó en el avance de las ventas de medicamentos dirigidos a Reino Unido, China o Bélgica, y en el comportamiento del sector hortofrutícola, cuyas ventas a Alemania, Francia e Italia compensaron en parte los retrocesos en otros productos. Las exportaciones de frutas, hortalizas y legumbres mantuvieron un ritmo estable en un entorno internacional marcado por variaciones relevantes en la demanda exterior.
Los datos sectoriales reflejan una caída del 17,8% en las exportaciones de productos energéticos y una disminución del 8% en las de automóviles, con retrocesos en mercados clave como Francia, Italia, Alemania y Reino Unido. Por el contrario, los productos químicos avanzaron un 8,1% y las materias primas un 7,7%, lo que permitió compensar parcialmente los retrocesos de los sectores con mayor peso en la balanza.
Por destino, las exportaciones a América descendieron un 5%, afectadas especialmente por las menores ventas a México, que cayeron un 8,4%, y a Estados Unidos, que bajaron un 7,4%. Europa, principal socio comercial, registró un incremento medio del 0,5%. Las ventas dirigidas al Reino Unido aumentaron un 6,7%; Turquía avanzó un 5,5%; y Polonia un 5%. Sin embargo, las exportaciones destinadas a la zona euro disminuyeron un 0,7%, con descensos del 6,1% en Italia, del 5% en Francia y del 1,4% en Alemania.
Las ventas a Asia y África mostraron un avance del 5% en ambos casos, mientras que Oceanía registró un retroceso del 18,1%, un comportamiento que contribuyó a moderar el crecimiento global de las exportaciones en el periodo analizado.
El comportamiento conjunto de exportaciones e importaciones configura un escenario de mayor desequilibrio comercial para la economía española durante los primeros nueve meses de 2025. El aumento de las compras exteriores en sectores de elevada demanda industrial, junto con la caída de las exportaciones energéticas y automovilísticas, ha incidido directamente en la ampliación del déficit.
