El Instituto de Investigación en Energía de Cataluña (IREC) ha liderado el consorcio SUPORT, que ha desarrollado y validado con éxito un proceso innovador para la producción de combustibles marítimos sostenibles a partir de aguas residuales y CO₂ procedente de su depuración. El proyecto se ha llevado a cabo en colaboración con el Puerto de Barcelona, Aguas de Barcelona, Cetaqua y el Centro Internacional de Métodos Numéricos en Ingeniería (CIMNE).
La solución desarrollada demuestra la viabilidad técnica de transformar residuos y emisiones en combustibles sintéticos de cero emisiones, abriendo una vía realista para avanzar en la sostenibilidad de sectores difíciles de electrificar, como el transporte marítimo. Este avance se alinea con el Plan de Transición Energética del Puerto de Barcelona, recientemente aprobado, que persigue la descarbonización progresiva de las actividades portuarias.
El proceso desarrollado se basa en la integración de dos tecnologías propias del IREC: la co-electrólisis y la reacción catalítica Fischer-Tropsch. En una primera etapa, el CO₂ y el agua residual regenerada se transforman en gas de síntesis —una mezcla de monóxido de carbono e hidrógeno— mediante co-electrólisis. En una segunda fase, este gas se convierte en un hidrocarburo sintético mediante un reactor catalítico Fischer-Tropsch, obteniendo un combustible equivalente al gasóleo marino convencional.
Cetaqua y Aguas de Barcelona han contribuido al proyecto desarrollando procesos para la obtención de hidrógeno biológico a partir de la digestión de la materia orgánica y los lodos generados en las estaciones depuradoras de aguas residuales. Por su parte, CIMNE-CENIT ha realizado un análisis económico y de impacto ambiental que avala el potencial del sistema como una solución viable y escalable a nivel industrial. Paralelamente, el Puerto de Barcelona ha analizado la demanda futura de este tipo de combustibles alternativos para el transporte marítimo.
El combustible obtenido es totalmente compatible con los combustibles fósiles actuales y puede utilizarse de forma parcial o total, ya que se puede mezclar sin inconvenientes, reduciendo de manera significativa las emisiones asociadas. “El proyecto SUPORT ha permitido testar a nivel de laboratorio una nueva tecnología de producción de combustibles sostenibles que puede ayudar a avanzar en la descarbonización del sector marítimo”, ha señalado Daniel Ruiz, responsable de combustibles sostenibles del Puerto de Barcelona. El siguiente reto, ha añadido, es escalar la tecnología a nivel industrial para ampliar la oferta de combustibles de cero emisiones tanto en el ámbito marítimo como terrestre.
Desde el punto de vista técnico, los investigadores han optimizado los modos de operación del co-electrolizador y desarrollado un catalizador basado en cobalto y óxidos de cerio, logrando una conversión de CO superior al 70% y una selectividad superior al 80% en hidrocarburos C5+. Estos resultados han permitido validar un reactor piloto con una capacidad de producción de 5 Nm³/día de gas de síntesis.
El proyecto SUPORT se consolida así como un ejemplo de economía circular aplicada al sector marítimo, demostrando que la revalorización de residuos y CO₂ puede convertirse en una solución competitiva y sostenible, en línea con los objetivos europeos de transición energética y neutralidad climática fijados para 2050.
