La Sección de Algeciras de la Audiencia Provincial de Cádiz reanudará, este martes, el juicio por el hundimiento del pesquero Rúa Mar, siniestrado en enero de 2020 en circunstancias que apuntan al presunto transporte de un alijo de droga, con seis tripulantes fallecidos. En esta nueva fase del proceso se abordará el análisis de las escuchas telefónicas, sonorizaciones y dispositivos de geolocalización incorporados a la causa.
Fuentes judiciales aseguran que, tras esta revisión de pruebas técnicas, comenzarán las declaraciones de los acusados, quienes se acogieron a su derecho a declarar al final del juicio. Posteriormente, las partes harán sus valoraciones sobre los testimonios, peritajes y las declaraciones de los acusados, y la Fiscalía elevará a definitivas sus calificaciones y peticiones de condena.
De los seis acusados en el proceso, únicamente cinco han comparecido hasta el momento en sala. El sexto acusado permanece en paradero desconocido, tras no regresar al centro penitenciario donde cumplía condena, aprovechando un permiso concedido meses atrás. Actualmente pesa sobre él una orden de búsqueda y detención.
Según la acusación, los implicados formarían parte de una organización dedicada al tráfico de drogas
La vista oral comenzó el pasado 22 de septiembre, centrada inicialmente en la resolución de cuestiones previas planteadas por la defensa. Entre ellas, la solicitud de nulidad de las intervenciones telefónicas, los dispositivos de geolocalización y las sonorizaciones, alegando presuntas irregularidades en su obtención. Sin embargo, la Sala ha considerado válidos estos elementos de prueba, que se analizarán detalladamente a partir de este martes.
Durante las sesiones celebradas hasta el momento, varios agentes de Policía Nacional, incluyendo el instructor de la investigación, han testificado ratificando los hechos recogidos por el Ministerio Fiscal. Según la acusación, los implicados formarían parte de una organización dedicada al tráfico de drogas. El armador del Rúa Mar ya estaba siendo investigado por un alijo anterior, y en principio se había previsto utilizar otro barco para el traslado de la mercancía, aunque finalmente se optó por el Rúa Mar.
El buque desapareció en la madrugada del 23 de enero de 2020 con seis tripulantes a bordo. Días después, restos del barco fueron localizados a gran distancia del lugar donde supuestamente se produjo el naufragio. Los cuerpos de dos tripulantes fueron hallados los días 27 y 28 de enero, pero el resto de la tripulación, así como el propio barco, permanecen desaparecidos. El 26 de enero, la Guardia Civil recuperó dos fardos de hachís flotando en el mar, con un peso aproximado de 25 kilogramos cada uno, que, según la Fiscalía, formaban parte del cargamento transportado por el pesquero.
La Fiscalía solicita para el armador del Rúa Mar una pena total de 114 años de prisión por los delitos de pertenencia a organización criminal (2 años), dos delitos contra la salud pública (6 años cada uno), seis homicidios (15 años por cada víctima), estafa (1 año), delito contra el derecho de los trabajadores (3 años) y blanqueo de capitales (6 años). Además, solicita una multa de 3,9 millones de euros por tráfico de drogas y cuatro millones más por blanqueo.
Para el resto de los acusados, las peticiones oscilan entre los 6 y los 19 años de prisión, dependiendo del grado de implicación en los hechos, entre ellos la supuesta coordinación del alijo o colaboración con la operación.
El juicio continuará en las próximas jornadas con la comparecencia de los acusados presentes y el cierre de la fase probatoria.
