La crisis de las infraestructuras en las organizaciones de asistencia humanitaria ha encontrado una solución eficaz en el modelo del Almacén Solidario. Tras cumplir su primer año de funcionamiento en Marsella, esta iniciativa impulsada por la Fundación CMA CGM ha demostrado que la profesionalización logística es una palanca decisiva para combatir la precariedad: la instalación ha permitido a las asociaciones duplicar su impacto, pasando de distribuir 5 millones de comidas a alcanzar los 10 millones en los últimos doce meses.
Ante el éxito de este proyecto piloto, la Fundación ha anunciado un ambicioso plan de expansión. A partir de 2026, el modelo se replicará en otros puntos clave de la Francia continental, como Lyon y el departamento del Norte, así como en los territorios de ultramar de Mayotte y Guadalupe. Tanya Saadé Zeenny, presidenta de la Fundación CMA CGM, ha confirmado que el objetivo es «transformar fundamentalmente la logística de la asistencia alimentaria», aprovechando el impulso logrado gracias a la cooperación entre el sector asociativo, la experiencia privada y el apoyo de las autoridades públicas.
El origen de este proyecto responde a las limitaciones estructurales que sufrían las entidades sociales, lastradas por almacenes envejecidos, instalaciones inadecuadas e ineficiencias que provocaban pérdidas de suministros. El Almacén Solidario de Marsella ha revertido esta situación ofreciendo un espacio moderno de 5.000 metros cuadrados que actúa como un auténtico hub logístico compartido. Allí, organizaciones como Restos du Cœur, Cruz Roja, Secours Populaire, Secours Catholique y Andes han unido fuerzas para optimizar recursos. Las cifras avalan el cambio: la capacidad de almacenamiento ha crecido de 1.600 a 3.300 palés, y las cámaras frigoríficas para productos frescos se han duplicado, permitiendo gestionar y distribuir casi 8.000 toneladas de alimentos en un año y reduciendo drásticamente el desperdicio.
Más allá del almacenamiento, el recinto se ha consolidado como un centro de conocimiento y formación. Gracias al apoyo de expertos de CEVA Logistics, filial del Grupo CMA CGM, más de treinta miembros del personal y voluntarios han recibido formación especializada en gestión de flujos, profesionalizando así la cadena de ayuda. Además, el espacio fomenta el voluntariado corporativo, una línea que se reforzará en 2026 con un programa que permitirá a empleados del grupo naviero ofrecer soporte continuo a las ONGs.
Los responsables de las entidades beneficiarias coinciden en el salto cualitativo que ha supuesto esta infraestructura. Yann Auger, director general de ANDES, lo califica de «proyecto ejemplar de cooperación», mientras que Stéphane Lemonnier, de la Cruz Roja en Marsella, destaca que la ubicación estratégica y la modernidad de las instalaciones les han permitido ser «más receptivos y eficientes» ante la urgencia social. Con la vista puesta en el próximo año, el Almacén Solidario se perfila no solo como un centro de distribución, sino como un nuevo estándar de innovación social y eficiencia al servicio de los más vulnerables.
