La Comisión de Transportes y Turismo del Parlamento Europeo ha aprobado la recomendación legislativa para revisar el mandato de la Agencia Europea de Seguridad Marítima (EMSA), con el fin de reforzar su capacidad operativa frente a los desafíos emergentes del sector marítimo. El acuerdo provisional fue alcanzado entre el Parlamento y el Consejo en junio de 2025, confirmado por este último el pasado octubre, y será sometido a votación en el Pleno a lo largo de noviembre.
La propuesta, liderada por el eurodiputado Sérgio Humberto (PPE, Portugal), recibió un respaldo mayoritario en comisión con 41 votos a favor y cuatro en contra. Esta revisión representa la reforma más significativa del mandato de EMSA desde su creación en 2002, y busca adaptar su estructura a un entorno marítimo en transformación, marcado por nuevas amenazas geopolíticas, el crecimiento de flotas opacas, las transferencias no autorizadas de carga entre buques, la desactivación de sistemas de identificación automática (AIS) y los riesgos derivados del conflicto en Ucrania.
El nuevo mandato amplía las funciones de EMSA en tres grandes ámbitos: la seguridad marítima, la sostenibilidad ambiental y la transformación digital del sector. En materia de seguridad, la Agencia podrá desempeñar un papel más activo en el seguimiento de operaciones marítimas irregulares y en la asistencia a los Estados miembros en materia de vigilancia, inspección y control. En el plano ambiental, se refuerza su implicación en la descarbonización del transporte marítimo, incluyendo el apoyo técnico en la aplicación del régimen europeo de comercio de emisiones (ETS) y del reglamento FuelEU Maritime. Además, se establece la obligación de presentar informes trianuales sobre los avances logrados en la reducción de emisiones contaminantes del sector.
En cuanto a la digitalización, el mandato incorpora como nueva prioridad el impulso a la simplificación administrativa y la automatización de registros marítimos. EMSA también prestará apoyo a los Estados miembros en la implantación de soluciones digitales en áreas como la gestión de flotas, las inspecciones de seguridad y los sistemas portuarios de información. Asimismo, se contempla el desarrollo y mejora de herramientas tecnológicas como SafeSeaNet, THETIS y EMCIP, clave para la trazabilidad de buques, la notificación de accidentes y la evaluación de riesgos.
El nuevo texto sustituye el anterior modelo de funciones principales y secundarias por una estructura basada en ejes temáticos. Esta reorganización permite mayor flexibilidad y coherencia en la acción de la Agencia, y facilita su adaptación a nuevas demandas operativas. También se introduce un mecanismo para evaluar la disponibilidad de recursos humanos y financieros antes de responder a solicitudes de asistencia técnica por parte de los Estados miembros.
En el marco de esta reforma, EMSA podrá establecer tasas por determinados servicios prestados a terceros, lo que abre la puerta a una gestión más eficiente de sus recursos. La Agencia también incrementará su labor formativa, incluyendo la capacitación de autoridades nacionales en inspecciones técnicas, uso de sistemas digitales y aplicación de normativa comunitaria.
Desde el punto de vista presupuestario, el Parlamento Europeo estima que la aplicación del nuevo mandato requerirá una financiación adicional de 51 millones de euros en el periodo 2024–2027 y la incorporación de 33 nuevos efectivos. Estos recursos se consideran viables dentro del marco financiero plurianual vigente, que ya contempla un crecimiento progresivo de las contribuciones a la Agencia.
La revisión del mandato de EMSA forma parte del paquete legislativo de seguridad marítima presentado por la Comisión Europea en junio de 2023, que incluye además la actualización de cuatro directivas europeas clave: la relativa al control del Estado rector del pabellón, la de control del Estado rector del puerto, la de investigación de accidentes y la de prevención de la contaminación procedente de buques. La reforma de EMSA es la primera en completar el proceso de negociación interinstitucional.
Con esta revisión, la Unión Europea pretende consolidar un sistema marítimo más seguro, sostenible y resiliente, capaz de anticiparse a las crisis, apoyar la transición energética y garantizar el cumplimiento de las obligaciones internacionales en materia de protección ambiental y seguridad marítima. Una vez aprobado por el Pleno del Parlamento, el nuevo mandato entrará en vigor tras su publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea y será directamente aplicable en todos los Estados miembros.
