El programa Fleet Solid Support (FSS) del Ministerio de Defensa del Reino Unido ha superado con éxito la Critical Design Review (CDR), una fase clave que marca la transición oficial del diseño a la fabricación de los tres nuevos buques logísticos para la Royal Fleet Auxiliary, el cuerpo de apoyo naval de la Royal Navy. Esta validación técnica confirma que el diseño detallado cumple con los requisitos operativos, logísticos y medioambientales exigidos por el Gobierno británico, y allana el camino para el inicio de la construcción, previsto con el primer corte de acero en los próximos meses.
La CDR, celebrada entre Cádiz y Belfast, ha sido fruto de una estrecha colaboración entre los equipos del Ministerio de Defensa británico, Navantia UK y BMT, en un proceso que ha incluido una transferencia de conocimientos técnicos clave desde España hacia el Reino Unido. Los equipos británicos han trabajado directamente con ingenieros españoles en los astilleros de Navantia, absorbiendo técnicas avanzadas de diseño y procesos de construcción naval que serán aplicados en los astilleros modernizados del Reino Unido.
La revisión crítica del diseño ha evaluado múltiples aspectos de los buques, incluyendo la integridad estructural del casco, la sostenibilidad medioambiental, la seguridad operativa, la integración de sistemas militares y la minimización de riesgos durante la fase de construcción y operación. Esta fase sucede a la Preliminary Design Review (PDR), completada en octubre de 2024.

Una capacidad logística estratégica para la Royal Navy
El programa FSS contempla la construcción de tres buques de reabastecimiento con 216 metros de eslora cada uno, lo que los convierte en las embarcaciones militares más grandes del Reino Unido después de los portaaviones. Su función principal será suministrar provisiones, municiones y equipos a los buques de guerra británicos en alta mar, lo que permitirá extender la autonomía operativa de las fuerzas navales del país.
Además de reforzar la capacidad de apoyo a los grupos de portaaviones, el programa está vinculado a una estrategia industrial más amplia que busca reconstruir la capacidad soberana de construcción naval en el Reino Unido. Para ello, se prevé la transferencia de tecnología desde Navantia y la modernización de astilleros británicos, además de la formación de una nueva generación de trabajadores del sector.
Los trabajos conjuntos en Cádiz han sido clave para asegurar esta transferencia tecnológica. Ingenieros del Reino Unido han participado en sesiones técnicas y de capacitación junto a sus homólogos españoles, en un proceso que también permite consolidar la colaboración industrial entre ambos países y aumentar las capacidades de ingeniería naval del Reino Unido.
