El Puerto de Barcelona ha oficializado este viernes la apertura al público de 13.565 metros cuadrados en la zona norte y este del muelle de Barcelona, en el área del Port Vell, en una actuación que consolida el proceso de transformación urbana del puerto y su integración con la ciudad. Esta nueva superficie, que incluye 600 metros de línea de muelle, se ha habilitado tras el traslado de la actividad de cruceros y ferrys al muelle Adossat, completado en otoño de 2023.
La apertura coincide con la celebración de las jornadas de Puertas Abiertas del Puerto de Barcelona, que tendrán lugar este fin de semana y durante las que el nuevo espacio acogerá actividades culturales, familiares y gastronómicas, como talleres infantiles, conciertos y food trucks.
El nuevo tramo abierto se extiende desde la antigua terminal de Baleària hasta el extremo del morro del muelle. Con esta actuación, el Puerto de Barcelona pone a disposición de los ciudadanos un acceso renovado al mar junto al complejo del World Trade Center, aumentando la permeabilidad entre la ciudad y el puerto y dinamizando el entorno.
La intervención ha incluido la nivelación del pavimento, la instalación de mobiliario urbano y la mejora de la iluminación, con una inversión superior a 100.000 euros. Esta reforma inicial culminará en 2026 con un proyecto de renovación integral, que integrará paisajísticamente el espacio en el conjunto del Port Vell y lo hará más accesible y atractivo para el uso ciudadano.
Durante la presentación, el presidente del Puerto de Barcelona destacó que esta apertura “da continuidad urbanística a la Rambla, una de las principales arterias de la ciudad, haciendo que se adentre en el puerto y conecte con el World Trade Center, uno de sus nodos arquitectónicos y empresariales”.
El alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, agradeció la sensibilidad del puerto en esta actuación, subrayando que “Barcelona es una ciudad de mar, y nuestra forma de estar en el mundo es inseparable de ser una ciudad marítima. Estamos trabajando para recuperar y reconectar Barcelona con su puerto en todos los sentidos, con la ambición de que quienes lo disfruten sean los barceloneses y barcelonesas”.
Por su parte, el director del Port Vell, David Pino, señaló que “la apertura de más y mejores espacios públicos ha sido el hilo conductor de la transformación del Port Vell en los últimos años, y el muelle de Barcelona culmina este proceso, avanzando hacia un puerto más abierto y accesible para la ciudadanía”.
La apertura del muelle de Barcelona se enmarca en una serie de actuaciones que en los últimos años han incorporado nuevos espacios al uso ciudadano, como el paseo del antiguo Rompeolas, el muelle de Pescadors con la nueva lonja o el muelle de Drassanes. Durante la pasada edición de la Copa América de vela, el muelle de Barcelona ya albergó la base del Emirates Team New Zealand y diversas instalaciones de la organización.
Construido en la década de 1870, el muelle de Barcelona fue uno de los primeros grandes desarrollos del puerto hacia el sur. Su forma actual data de principios del siglo XX, con usos vinculados al comercio y al tráfico de pasajeros con América Latina. En 1930 se erigió la torre Jaime I del teleférico de Montjuïc, y durante gran parte del siglo XX fue sede del Real Club Náutico y del Real Club Marítimo de Barcelona. En los años noventa, con el desplazamiento de la actividad portuaria hacia el sur, el muelle se transformó para acoger el World Trade Center, inaugurado en 1999.
