La Autoridad Portuaria de Gibraltar (GPA) ha anunciado la entrada en vigor de un nuevo sistema de tarifas por servicios de remolque dirigidas a embarcaciones de recreo que requieran asistencia dentro de las aguas que rodean Gibraltar. La nueva política comenzará a aplicarse a partir de este 1 de agosto de 2025 y responde a la intención de mejorar la eficiencia operativa de los recursos portuarios y promover una navegación segura y responsable en la zona.
Según ha detallado la GPA, las nuevas tarifas contemplan un coste de 133 libras por hora para los remolques realizados durante el horario laboral (de lunes a viernes, entre las 08:00 y las 17:00). Fuera de este horario, es decir, en nocturnos, fines de semana y días festivos, la tarifa ascenderá a 265 libras por hora.
Además, en los casos en que se requiera atraque de emergencia, la estancia será gratuita durante las primeras 24 horas. A partir de ese periodo, se aplicará una tarifa diaria de 100 libras. Estas condiciones solo serán aplicables cuando el servicio de asistencia sea prestado directamente por la propia Autoridad Portuaria.
Desde el organismo portuario se ha reiterado que esta política no persigue un fin recaudatorio, sino que forma parte de una estrategia más amplia orientada a garantizar un uso racional de los recursos disponibles, en particular los destinados a operaciones de emergencia. La GPA ha incidido también en la importancia de que los propietarios y operadores mantengan sus embarcaciones en condiciones técnicas adecuadas para reducir la probabilidad de incidencias que requieran intervención.
Esta iniciativa se enmarca en una serie de medidas adoptadas por la autoridad portuaria gibraltareña para mejorar la gestión de las actividades náuticas en el entorno marítimo local, caracterizado por una intensa actividad tanto comercial como recreativa. La GPA ha subrayado que la seguridad de los navegantes y el correcto funcionamiento del puerto seguirán siendo prioridades en su política operativa.
Con esta nueva estructura tarifaria, Gibraltar se suma a otros puertos europeos que han regulado los servicios de asistencia a embarcaciones de recreo, especialmente en escenarios de avería o necesidad de recuperación, en un contexto de creciente uso de las infraestructuras portuarias por parte del sector náutico deportivo.
