El Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria de Tarragona ha aprobado la adjudicación a las compañías Ership y Noatum de las dos concesiones destinadas a la construcción y explotación de sendos sistemas de cintas transportadoras para el manejo de sólidos a granel. Estas instalaciones se ubicarán en los muelles de Aragón y Castella-Sud, y tienen como objetivo mejorar la eficiencia operativa y las condiciones ambientales del enclave portuario.
Ership se encargará del proyecto en el muelle de Aragón, donde invertirá 10,1 millones de euros para instalar un sistema compuesto por seis cintas transportadoras, una de las cuales discurrirá paralela al muelle y las otras estarán elevadas para no interferir con el tráfico ferroviario y rodado. Además, la infraestructura contará con una tolva cerrada para evitar emisiones de polvo, un sistema de pesaje de la carga y filtros en todos los puntos de transferencia para captar partículas en suspensión. Las cintas estarán completamente cubiertas, tanto en la parte superior como en los laterales.
El inicio de las obras está previsto para 2026, con una duración estimada de 20 meses. Se espera que el sistema entre en funcionamiento en 2028, con una capacidad operativa de hasta 340.000 toneladas anuales de productos agroalimentarios a granel.
Por su parte, Noatum desarrollará el sistema en el muelle de Castella-Sud, con una inversión de 3,95 millones de euros. Esta instalación contará con una cinta principal de 60 metros en paralelo al muelle y una tolva ecológica desplazable sobre raíles que canalizará el granel hacia las cintas elevadas, encargadas de transportar la carga hasta los almacenes. Las obras se ejecutarán durante 2026 y se prevé que la infraestructura esté operativa a pleno rendimiento en enero de 2027, con capacidad para movilizar 400.000 toneladas anuales.
Ambas concesiones tienen una duración de 40 años y han sido adjudicadas como parte del proceso administrativo de licitación, si bien la concesión definitiva seguirá el procedimiento legal correspondiente.
Los nuevos sistemas de transporte horizontal permitirán una operativa más rápida, con velocidades de hasta 1.000 toneladas por hora, muy por encima del rendimiento alcanzado mediante camiones. Esto contribuirá a descongestionar los muelles, cuya ocupación alcanza puntualmente el 100% de su capacidad teórica.
En términos medioambientales, la sustitución del transporte rodado por cintas transportadoras reducirá significativamente las emisiones de CO2 y la presencia de partículas en suspensión. También se espera una mejora en la seguridad operativa al disminuir el número de vehículos que circulan por las instalaciones portuarias.
