El Puerto de Tarragona ha cerrado los dos primeros meses de 2026 con un tráfico acumulado de mercancías de 5,11 millones de toneladas, lo que supone un incremento del 2,5% respecto al mismo periodo del año anterior. Según los datos estadísticos facilitados por la Autoridad Portuaria, este resultado positivo se sustenta en la solidez de sectores como la siderometalurgia, los productos químicos y el agroalimentario, que han compensado la volatilidad de otros segmentos en un contexto internacional marcado por la incertidumbre.
Los graneles sólidos han sido el principal motor del crecimiento del puerto tarraconense en este arranque de ejercicio. Con un volumen acumulado de 1,73 millones de toneladas, este segmento ha registrado un aumento del 21,2% interanual. Dentro de este grupo, el comportamiento del sector siderometalúrgico ha sido especialmente notable, con 419.321 toneladas y un incremento del 51%. El movimiento de mineral de hierro ha concentrado buena parte de ese avance, con 336.077 toneladas y una subida del 118,3% hasta febrero. El sector de los abonos ha experimentado también un ascenso muy pronunciado, del 321,2%, al pasar de 4.041 toneladas en el mismo periodo de 2025 a más de 17.000 en lo que va de año. Los productos energéticos dentro de los graneles sólidos sumaron 161.059 toneladas, con un incremento del 75,7%.
El Puerto de Tarragona se consolida como una de las principales puertas de entrada para el sector agroalimentario y ganadero, con un crecimiento acumulado del 7,5% y un volumen total de 1,2 millones de toneladas. Los piensos y forrajes han protagonizado un avance del 47%, hasta las 282.643 toneladas, mientras que el segmento de frutas, hortalizas y legumbres registró un incremento del 52,9%, con 30.535 toneladas.
En lo que respecta a los graneles líquidos, el Puerto de Tarragona ha mantenido su buen ritmo con más de 3 millones de toneladas movidas en estos dos primeros meses del año. Pese al estancamiento del crudo de petróleo, los productos químicos que forman parte de este grupo han crecido un 12,7%, hasta alcanzar las 679.297 toneladas. Si se analiza únicamente el mes de febrero, el incremento de este grupo ha sido del 34,7%, una cifra que refleja la vitalidad del complejo petroquímico de Tarragona y su vinculación con la actividad portuaria. Otras mercancías dentro de los graneles líquidos como el gasóleo (+44,9%) y otros productos petrolíferos (+55%) muestran también una evolución positiva que evidencia la capacidad de las terminales tarraconenses para adaptarse a las nuevas demandas del mercado energético.
En cuanto a la distribución geográfica del tráfico, la red de conexiones internacionales del Puerto de Tarragona ha permitido mitigar riesgos y adaptarse a la evolución de un contexto internacional complejo. Estados Unidos se mantiene como el principal socio comercial por vía marítima, con el 19,7% del peso total del tráfico, seguido de Nigeria (11%) y el mercado nacional (10,6%).
Las cifras correspondientes a los dos primeros meses del año sitúan al Puerto de Tarragona en una trayectoria de crecimiento sostenido, apoyada en la diversificación de sus tráficos y en la fortaleza de los sectores industriales y agroalimentarios que operan a través de sus instalaciones. El buen comportamiento de los graneles sólidos y de los productos químicos compensa las dificultades derivadas del entorno geopolítico y de las fluctuaciones del mercado energético, y confirma el papel del puerto tarraconense como nodo logístico de referencia en el Mediterráneo occidental.
