El Puerto de Amberes-Brujas ha suspendido completamente el tráfico marítimo entre el 13 y el 15 de octubre tras la adhesión de los prácticos portuarios a la huelga nacional convocada en Bélgica contra las reformas federales del sistema de pensiones y del mercado laboral. Esta nueva fase del conflicto laboral afecta tanto a la navegación marítima como a la fluvial, y agrava los retrasos que se arrastran desde principios de mes.
Según ha comunicado la autoridad portuaria, el servicio de practicaje se interrumpió a partir de las 19:30 horas del lunes 13 de octubre, después de una coordinación previa iniciada a las 13:00 para preparar la suspensión. Desde ese momento, se paralizaron gradualmente las operaciones de entrada y salida de buques, y ningún barco puede atravesar las esclusas en dirección al río Escalda.
El Centro de Control de Tráfico de Zandvliet, que coordina los movimientos de buques en Amberes, se encuentra actualmente sin actividad. Mientras tanto, los servicios de remolque operan al 50% de su capacidad, y tanto la planificación de tránsitos como el sistema de gestión del tráfico marítimo (VTS) continúan funcionando con normalidad. Las esclusas y puentes del puerto permanecen operativos, excepto las esclusas de Kallo y Zandvliet, que están temporalmente fuera de servicio.
En su último parte, emitido el 14 de octubre, el puerto informó de 83 buques esperando para entrar y 49 para salir, reflejo del creciente nivel de congestión.
En la terminal de Zeebrugge, que forma parte del mismo complejo portuario, las operaciones siguen siendo posibles, aunque con limitaciones. El servicio de practicaje no está disponible, y las maniobras de acercamiento con embarcaciones SWATH han sido suspendidas hasta el 15 de octubre a las 09:30. Como resultado, no se puede realizar practicaje temporalmente, aunque el centro de tráfico marítimo de Zeebrugge mantiene su actividad. El tráfico de buques de GNL de gran tamaño se encuentra interrumpido. Los buques exentos aún pueden efectuar maniobras, transitar y utilizar las esclusas. En esta zona, hay 7 buques en espera de entrada y 4 de salida.
Esta suspensión total se produce tras una serie de acciones laborales iniciadas el 5 de octubre, cuando los prácticos adoptaron una protesta de tipo “trabajo a reglamento”, limitando su actividad a horario de oficina (de 8:00 a 17:00) y reduciendo la disponibilidad de personal a bordo. Estas restricciones ya habían generado retrasos acumulados y navegaciones pendientes de programación. A fecha 13 de octubre, el puerto contabilizaba 93 buques sin ventana asignada y cerca de 20 con retrasos significativos.
