El Transporte Marítimo de Corta Distancia (TMCD) en España ha experimentado un cambio de rumbo en la primera mitad de 2025, registrando un descenso del 4,6% respecto al mismo periodo del año anterior. Según los datos publicados por la Asociación Española de Promoción del Transporte Marítimo de Corta Distancia (SPC Spain) en su Observatorio Estadístico, el volumen total transportado entre enero y junio ha alcanzado los 133 millones de toneladas, frente a los 139,4 millones del primer semestre de 2024.
El principal motivo de esta caída se encuentra en el retroceso del tráfico exterior, que representa el 76,5% del total del TMCD y ha descendido un 6,7% en términos interanuales, situándose en 101,8 millones de toneladas. Este comportamiento contrasta con la evolución del tráfico de cabotaje —movimientos entre puertos nacionales—, que ha crecido un 4,6% hasta alcanzar los 31,2 millones de toneladas, amortiguando parcialmente el resultado negativo global.
La evolución del TMCD durante este semestre marca un punto de inflexión tras más de una década de crecimiento sostenido, y ha sido atribuida por SPC Spain al impacto de los extracostes derivados del sistema europeo de comercio de derechos de emisión (ETS, por sus siglas en inglés). Según la asociación, la aplicación de este mecanismo a los servicios marítimos ha alterado significativamente las condiciones de competitividad del sector frente a otras modalidades de transporte, especialmente la carretera.
En la distribución por tipo de carga, la única categoría que ha mostrado signos de mejora ha sido la mercancía general, que ha crecido un 1,6% en términos globales. Dentro de este grupo, destaca el comportamiento de la carga rodada, con un aumento del 2,2% gracias al buen comportamiento del cabotaje, que ha permitido compensar parcialmente la caída en el tráfico internacional.
Por el contrario, el transporte de graneles ha sido el más afectado en este periodo. El granel líquido ha descendido un 6,9%, mientras que el granel sólido ha sufrido una contracción del 17,3%. En ambos casos, la caída se concentra exclusivamente en los tráficos exteriores, ya que el cabotaje ha mantenido un comportamiento más estable, incluso con ligeros crecimientos.
La mercancía contenerizada, por su parte, ha mantenido los niveles del primer semestre de 2024, sin registrar variaciones significativas. Esta estabilización contrasta con el comportamiento del resto de segmentos, y se convierte en un indicador de cierto equilibrio estructural en este tipo de tráfico.
El transporte marítimo de corta distancia internacional de carga rodada —sin incluir vehículos en régimen de mercancía— alcanzó los 13,5 millones de toneladas durante el primer semestre de 2025, lo que supone una disminución del 1% interanual. Este descenso, aunque moderado, contrasta con la evolución previa a 2023, cuando este segmento mostraba una trayectoria ascendente.
Por fachadas marítimas, el comportamiento fue desigual. La fachada Atlántica fue la más perjudicada, con un retroceso del 11,3% respecto al mismo periodo del año anterior. En cambio, la fachada Mediterránea logró estabilizarse, con un leve incremento del 0,8%. Esta diferencia responde tanto a factores geográficos como a la evolución de la demanda en los principales países socios comerciales.
En el caso específico del transporte internacional de vehículos en régimen de mercancía, se registraron 1,7 millones de toneladas —equivalentes a aproximadamente 715.000 unidades—, lo que representa una reducción del 3,4% interanual. No obstante, si se compara con el segundo semestre de 2024, el resultado es positivo, con un crecimiento del 7,1%.
Este segmento también muestra disparidades entre fachadas. La fachada Mediterránea experimentó un descenso del 12,2%, lastrado por una caída del 20,2% en los embarques. La fachada Atlántica, en cambio, aumentó su volumen un 5,4%, impulsada por el incremento de los desembarques (+12,6%).
El análisis de los flujos por países revela un comportamiento mayoritariamente negativo. Destacan las caídas de Bélgica, con una reducción del 33%, Francia (-13,9%), Italia (-9,4%) e Irlanda (-5,3%). En cambio, se observaron crecimientos en los intercambios con Reino Unido (+9,5%) y Marruecos (+7,6%), este último consolidándose como un socio relevante en el eje mediterráneo.
Estas cifras reflejan una reconfiguración de los flujos comerciales, posiblemente vinculada a factores como el encarecimiento del transporte marítimo por el ETS, el contexto económico general y la evolución de los tráficos industriales en Europa.
Paralelamente a la contracción de la demanda, la oferta de servicios también ha experimentado ajustes importantes. La capacidad disponible para servicios alternativos a la carretera se redujo un 5,7% respecto al mismo semestre del año anterior. La fachada Atlántica vio reducida su oferta en un 5,5% (hasta 1,3 millones de metros lineales), mientras que en la fachada Mediterránea el descenso fue del 5,8% (2,7 millones de metros lineales).
En cuanto a las Autopistas del Mar (AdM), el número total de líneas se mantuvo estable en diez. Sin embargo, la capacidad en la fachada Atlántica cayó un 36,9% —de 842.000 a 530.900 metros lineales— debido a la eliminación de una ruta. En la fachada Mediterránea, pese a haberse incorporado una nueva línea, la capacidad total disminuyó un 20,4%, hasta los 2,2 millones de metros lineales.
A pesar del ajuste de la oferta, el nivel de ocupación de los servicios mejoró. En el primer semestre de 2025, la ocupación media fue del 75,4%, un incremento notable respecto al 63,2% registrado en el mismo periodo del año anterior. Por fachadas, la Mediterránea alcanzó un 83,1% de ocupación, frente al 59,3% de la Atlántica.
Uno de los elementos más destacados del informe de SPC Spain es la comparación entre el TMCD y el transporte por carretera. Entre 2013 y 2019, el short sea shipping creció un 54,7%, frente al 30,2% del transporte por carretera. Sin embargo, entre 2021 y 2024, esta tendencia se invirtió: mientras que la carretera creció un 5,9%, el TMCD se redujo un 4,2%.
En términos de cuota de mercado, el TMCD representó el 11% del transporte internacional combinado (marítimo y por carretera) en 2024, una cifra similar a la de 2023 (10,9%), pero inferior al máximo registrado en 2021 (12,1%). Italia sigue siendo el país con mayor participación del TMCD en los intercambios con España, con una cuota del 46,4%, seguido de Bélgica (27,5%) y Reino Unido (24,3%).
El informe del Observatorio del TMCD refleja una preocupación creciente en el sector ante el impacto de las políticas climáticas europeas, en particular la entrada en vigor del ETS. SPC Spain advierte que estos costes adicionales están alterando la competitividad del modo marítimo y pueden poner en riesgo el avance hacia un modelo logístico más sostenible y eficiente.
La próxima Conferencia Anual Shortsea Valencia 2025, organizada por SPC Spain y prevista para el 19 de noviembre, abordará estas cuestiones clave con la participación de autoridades públicas y operadores privados. El encuentro servirá como plataforma de debate para analizar los desafíos del TMCD y su papel en la transición hacia una movilidad baja en carbono.
