El Tinglado 1 del Moll de Costa del Puerto de Tarragona acogió este jueves 18 de septiembre la sexta edición del Rail Day, un foro organizado por la Autoridad Portuaria que reunió a representantes institucionales, reguladores, operadores y cargadores para analizar los retos y oportunidades del transporte ferroviario de mercancías. La cita confirmó el papel de Tarragona como nodo estratégico del Corredor Mediterráneo y como enclave con potencial para atraer nuevos flujos de vehículos.
El encuentro se estructuró en dos bloques. El primero abordó la situación actual y la inminente llegada del ancho de vía estándar, mientras que el segundo se centró en el transporte ferroviario de automóviles, un sector en expansión. El acto inaugural estuvo a cargo de Santiago Castellà, presidente del Puerto de Tarragona, y Manel Nadal, secretario de Movilidad e Infraestructuras de la Generalitat. Castellà repasó las inversiones en curso para potenciar la intermodalidad y recordó que en octubre finalizarán las obras de la PortTarragona Terminal Guadalajara Marchamalo. Nadal, por su parte, destacó el papel de la administración en la consecución del objetivo europeo 10/30: que en 2030 al menos un 30% del transporte de mercancías de más de 300 km se realice por tren o barco.
En el bloque dedicado al ancho internacional, Josep Vicent Boira, comisionado del Corredor Mediterráneo, aseguró que Tarragona jugará un papel central y anunció que la infraestructura será plenamente operativa en 2026. Genoveva Climent, jefa de Comercial y Desarrollo de Negocio del Puerto de Tarragona, celebró la llegada del ancho estándar, aunque advirtió de retos técnicos aún pendientes, como la armonización de los sistemas de señalización o la tensión eléctrica. Desde la CNMC, José Miguel Galindo recordó que los operadores privados ya superan a Renfe en toneladas-kilómetro transportadas, pero alertó de que la cuota ferroviaria en España continúa por debajo del 4%, frente al 17% de la media europea, y subrayó la necesidad de incrementar el volumen de mercancías movidas por tren.
La primera mesa redonda dio voz a usuarios y operadores. Rosa Prenafeta, en representación de los cargadores, pidió más terminales ferroviarias en Cataluña para mejorar la conectividad, mientras que Daniel Jähn (Kombiverkehr) reclamó instalaciones modernas, con espacio suficiente, equipos renovados y conexiones adecuadas. Por su parte, Raúl Maestro (Transportes Portuarios SA) destacó el aumento de tráficos hacia Europa y dentro de la península, advirtiendo del riesgo de cuellos de botella en la frontera y proponiendo trabajar en Portbou como alternativa, idea apoyada por Climent para garantizar la fluidez de los flujos desde Tarragona.
El segundo bloque se centró en el transporte de vehículos por ferrocarril, un segmento estratégico para España, segundo productor europeo de automóviles y con un 80-90% de su producción destinada a la exportación. Según Arancha Mur (ANFAC), la cuota ferroviaria en este tráfico se sitúa en el 14% y mantiene una tendencia creciente. Mur recordó que las empresas asociadas a ANFAC valoran al Puerto de Tarragona como el mejor posicionado entre los puertos españoles para la automoción.
En este ámbito, Frank Schnelle (ECG) señaló que, si bien la exportación ha sido predominante, en los próximos años aumentará el volumen de importaciones. Sylvain Reess destacó la oportunidad que representan los flujos procedentes de Asia para los puertos mediterráneos, mientras que Artur Allende defendió que la llegada de vehículos desde China puede equilibrar los flujos ferroviarios de importación y exportación. Operadores como Juan Pedro Jorquera subrayaron la importancia de ese equilibrio logístico, y Robert Nestler señaló los desafíos que plantea el mayor peso de los automóviles eléctricos. Juan Carlos Marcos concluyó resaltando que el Corredor Mediterráneo ofrece a Tarragona la posibilidad de convertirse en puerta de salida para producciones europeas que tradicionalmente utilizan otros puertos del continente.
El VI Rail Day dejó patente que la combinación de inversiones en infraestructuras, la entrada en funcionamiento del ancho estándar en 2026 y la consolidación del transporte ferroviario de automóviles colocan al Puerto de Tarragona en una posición estratégica dentro de la red logística mediterránea y europea.
