El World Container Index (WCI), elaborado por la consultora Drewry, ha registrado esta semana una nueva contracción del 5,7%, situándose en 2.812 dólares por contenedor de 40 pies (FEU). Con este descenso, el indicador acumula su tercera semana consecutiva en retroceso, en un contexto marcado por la ralentización de la demanda de importación hacia Estados Unidos y un escenario de sobrecapacidad en las principales rutas comerciales.
Según ha explicado la consultora en su último informe, el enfriamiento de la demanda en el mercado norteamericano constituye el principal factor de esta caída. Drewry ha vinculado el descenso a la pérdida de tracción en el volumen de importaciones tras la suspensión temporal del aumento de aranceles por parte de Estados Unidos. “Esta baja se debe directamente a la baja demanda de carga con destino a Estados Unidos y es una señal de que el reciente aumento de las importaciones estadounidenses no tendrá el impacto duradero que esperábamos inicialmente”, ha indicado la firma.
En la ruta transpacífica, las tarifas desde Shanghái a Los Ángeles han caído un 15% respecto a la semana anterior, situándose en 3.180 dólares por contenedor de 40 pies. Pese a esta caída, el valor aún se mantiene un 17% por encima del nivel observado el pasado 8 de mayo. Una evolución similar ha tenido lugar en el tramo Shanghái-Nueva York, donde las tarifas han descendido un 11% hasta alcanzar los 5.070 dólares, aunque representan un 39% más que hace ocho semanas.
La evolución irregular de las tarifas también se ha hecho evidente en los enlaces entre Asia y Europa. Mientras que los fletes desde Shanghái a Génova han retrocedido un 9%, con un precio medio de 3.751 dólares por FEU, la conexión con Róterdam ha registrado un aumento del 8%, alcanzando los 3.468 dólares. Estos movimientos dispares reflejan una combinación de factores, desde tensiones logísticas persistentes hasta variaciones en los patrones de consumo y de planificación de los operadores logísticos.
Drewry ha anticipado que esta tendencia a la baja podría mantenerse en el corto plazo. La consultora prevé nuevas caídas en las tarifas spot durante la próxima semana, atribuibles al desajuste entre capacidad disponible y demanda efectiva. Esta situación se enmarca, además, en un contexto de incertidumbre geopolítica, con posibles impactos derivados de nuevas políticas comerciales en Estados Unidos.
“La volatilidad y el momento de los cambios de tarifas dependerán de los futuros aranceles de Trump y de los cambios de capacidad relacionados con la introducción de las sanciones estadounidenses a los buques chinos, que son inciertos”, ha señalado la firma.
Las perspectivas para el segundo semestre de 2025 apuntan a un debilitamiento en el equilibrio entre oferta y demanda, con potenciales repercusiones sobre las tarifas de transporte marítimo. En este entorno, navieras, cargadores y operadores logísticos se enfrentan a una coyuntura marcada por una alta exposición a factores externos, entre ellos la política comercial estadounidense, los cambios en la regulación internacional y la evolución de la demanda en mercados clave.
