La Asamblea de la Organización Marítima Internacional (OMI) celebra esta semana en Londres las elecciones para renovar los miembros de su Consejo, el órgano ejecutivo encargado de supervisar el trabajo de la organización entre sesiones de la Asamblea. En esta ocasión, España aspira a ser reelegida en la categoría B, reservada para los diez Estados con mayor interés en el comercio marítimo internacional.
En esta categoría hay actualmente once candidatos para diez plazas, por lo que se prevé una votación ajustada. España, que ocupa de forma ininterrumpida un asiento en esta categoría desde el año 2001, busca prolongar su presencia en el Consejo, reafirmando así su papel dentro del organismo. Junto a España, países como Argentina —que también ha presentado candidatura— competirán por asegurar un puesto en este grupo de influencia clave para las decisiones globales en materia marítima.
Durante toda la semana, la delegación española ha intensificado su actividad diplomática en la sede de la OMI para recabar apoyos entre los Estados miembros. La representación oficial fue encabezada en su primer tramo por el ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, quien asistió a la apertura de la Asamblea. Posteriormente, los trabajos han estado liderados por el secretario general de Transportes Aéreos y Marítimos (SGTAM), Benito Núñez, y por la directora general de la Marina Mercante, Ana Núñez, quienes han desarrollado una agenda de encuentros bilaterales y actos institucionales en favor de la candidatura española.

Desde 2021, España ostenta además la presidencia del Consejo de la OMI, a través de su representante permanente alterno, Víctor Jiménez, natural de Algeciras. Bajo su liderazgo, el país ha consolidado su papel dentro del organismo internacional, participando de forma activa en los debates técnicos y estratégicos que marcan la agenda marítima global, con especial atención a la descarbonización del sector, la seguridad marítima y la digitalización del transporte.
El Consejo de la OMI está formado por 40 Estados miembros distribuidos en tres categorías. La categoría A agrupa a los diez países con mayor interés en la prestación de servicios internacionales de transporte marítimo; la B, a los diez con mayor interés en el comercio marítimo internacional, y la C, a veinte países no incluidos en las anteriores categorías pero que representan diferentes regiones geográficas y que contribuyen al transporte marítimo o a la navegación en general.
La composición final del Consejo tendrá efectos en la orientación política y técnica que adopte la OMI en los próximos dos años, especialmente en un contexto de revisión de sus estrategias medioambientales y de seguridad. España ha manifestado en diversas ocasiones su compromiso con una transición energética en el transporte marítimo que sea ordenada, viable y compatible con la competitividad del sector.
