Manuel Rejano, delegado de Baleària en la zona sur, falleció el pasado miércoles 4 de marzo, provocando una honda conmoción en el ámbito marítimo-portuario del estrecho de Gibraltar y, de manera especial, en Ceuta, la ciudad que le vio nacer y con la que mantuvo un vínculo estrecho a lo largo de toda su vida profesional.
Rejano acumulaba una extensa trayectoria ligada al transporte marítimo de pasajeros en una de las áreas de mayor intensidad operativa del Mediterráneo occidental. Sus primeros pasos en el sector los dio como delegado de Trasmediterránea, compañía en la que comenzó a adquirir un conocimiento profundo de las particularidades del tráfico en el Estrecho. Posteriormente, pasó también por Buquebus, otra de las navieras con fuerte presencia en estas rutas, lo que le permitió ampliar su experiencia y consolidar una red de relaciones profesionales en ambas orillas.
Sin embargo, fue en Baleària donde desarrolló la etapa más prolongada y significativa de su carrera. Durante más de veinte años, ejerció como delegado en la zona sur, un puesto de enorme responsabilidad que abarcaba las conexiones entre los puertos de Algeciras y Tarifa con Ceuta y Tánger Med. En ese periodo, Rejano se convirtió en una figura de referencia dentro de la estructura de la naviera y en un interlocutor reconocido por las distintas administraciones y operadores del sector.
La compañía ha querido subrayar, en el plano profesional, su labor continuada en favor de la conexión entre Algeciras y Ceuta, una ruta a la que dedicó especial atención y sobre la que trabajó de forma incansable para mejorar frecuencias y condiciones de servicio. Entre las iniciativas más recordadas de su gestión figura la reducción de tarifas para personas no residentes en Ceuta, una medida que contribuyó a facilitar los desplazamientos entre la ciudad autónoma y la Península y que tuvo un efecto positivo en la promoción turística del territorio.
En el terreno personal, la noticia de su fallecimiento resultó especialmente dolorosa para sus compañeros en Baleària, quienes coinciden en destacar «su compromiso, profesionalidad y calidad humana» como los rasgos que mejor definían al directivo ceutí. Quienes compartieron trabajo con él en las distintas etapas de su carrera recuerdan su cercanía en el trato, su capacidad para resolver situaciones complejas y su conocimiento detallado de las necesidades del tráfico de pasajeros en el Estrecho.
Las muestras de condolencia se sucedieron en ambas orillas tras conocerse la noticia. La Autoridad Portuaria de Ceuta fue una de las primeras instituciones en trasladar públicamente su pesar a la familia, amigos y al equipo de Baleària. «Su compromiso, profesionalidad y dedicación en el desarrollo del tráfico marítimo y la conectividad de nuestra ciudad han dejado una huella imborrable en la comunidad portuaria», señaló la entidad portuaria.
