La alianza Gemini, formada por Maersk y Hapag-Lloyd, está registrando una contracción de su cuota de mercado en capacidad desplegada en las principales rutas comerciales desde Asia, según un análisis publicado por la consultora Sea-Intelligence en el número 756 de su publicación Sunday Spotlight. El descenso se concentra en las rutas transpacífica y Asia-Norte de Europa, y se produce en un contexto de fuerte expansión de la oferta global de capacidad liderada por Ocean Alliance.
De acuerdo con los datos de Sea-Intelligence, basados en la media móvil de ocho semanas de la capacidad semanal desplegada, Gemini muestra una trayectoria descendente en las tres grandes rutas analizadas. En la ruta Asia-Costa Oeste de Norteamérica, la cuota de Gemini pasará del 15% en abril de 2025 al 13% en mayo de 2026. En la ruta Asia-Costa Este de Norteamérica, la participación se reduce del 20% al 17% en el mismo periodo. Y en la ruta Asia-Norte de Europa, la contracción es del 27% al 23%. En los tres casos, el descenso se concentra de forma casi exclusiva en una ventana estrecha comprendida entre mediados de febrero y mayo de 2026.
Sin embargo, el análisis de la consultora danesa matiza que esta pérdida de cuota no obedece a una retirada de capacidad por parte de Gemini. Las cifras brutas en TEUs muestran que la capacidad semanal desplegada por la alianza se mantiene relativamente estable en estas rutas. La caída de su participación relativa es, por tanto, consecuencia directa de la expansión del despliegue total del mercado, que tras la habitual caída por el Año Nuevo chino está repuntando a gran velocidad. Esta expansión está siendo protagonizada fundamentalmente por Ocean Alliance, que está programando servicios cercanos a la capacidad máxima de diseño en estas rutas, con apenas cancelaciones de escalas (blank sailings).
Sea-Intelligence señala que esta divergencia pone de manifiesto dos modelos operativos fundamentalmente distintos. Ocean Alliance presenta un crecimiento de capacidad acompañado de una alta volatilidad semanal, lo que indica una arquitectura de red muy elástica, capaz de escalar su oferta para absorber la expansión del volumen del mercado. Gemini, por el contrario, muestra un perfil de baja volatilidad. Su patrón de despliegue rígido apunta a una red sincronizada y cerrada que no se flexibiliza estructuralmente para capturar repuntes súbitos de la demanda.
El resultado de estas dos aproximaciones es un equilibrio operativo diferenciado. Gemini ofrece una base de capacidad semanal estable y predecible, un planteamiento coherente con el modelo de servicio que Maersk y Hapag-Lloyd han defendido desde el lanzamiento de la alianza, orientado a la fiabilidad de los horarios y la regularidad de las escalas. No obstante, dado que esa base permanece fija mientras los competidores amplían su oferta, Gemini cede matemáticamente cuota de mercado relativa.
La dinámica descrita por Sea-Intelligence se enmarca en un momento de intensa competencia en el transporte marítimo de contenedores, en el que las alianzas navieras están reconfigurando sus estrategias de despliegue. Ocean Alliance, integrada por CMA CGM, COSCO Shipping y Evergreen, ha optado por maximizar la utilización de su flota en las rutas de mayor demanda, lo que le permite ganar participación a costa de competidores con modelos de despliegue más conservadores.
La cuestión de fondo que plantea el análisis es si la estabilidad operativa de Gemini puede sostenerse como propuesta de valor diferenciada en un mercado donde la capacidad disponible crece con rapidez, o si la alianza se verá obligada a adaptar su modelo de despliegue para no perder relevancia comercial en las rutas clave del comercio entre Asia y los mercados occidentales. De momento, los datos indican que la alianza mantiene sus volúmenes absolutos, pero su peso relativo en el mercado se diluye progresivamente a medida que otros operadores amplían su presencia.
