La compañía logística GEODIS ha dado un nuevo paso en la descarbonización de la distribución urbana al desplegar soluciones de reparto con energías alternativas en el centro de 100 grandes áreas urbanas de Francia.
Este avance forma parte de la estrategia del grupo para reducir la contaminación en las ciudades, mejorar la calidad del aire y limitar las emisiones de gases de efecto invernadero. La iniciativa marca la aceleración de una transformación iniciada hace cinco años, con el objetivo de consolidarse como un actor de referencia en la logística urbana sostenible.
La compañía prevé ahora ampliar este modelo a las 200 principales ciudades del país antes de junio de 2027, lo que supondrá un importante salto de escala en su programa de descarbonización.
Nuevos modelos logísticos en entornos urbanos
El despliegue responde a la evolución del sector, marcada por las exigencias europeas en materia ambiental, el crecimiento del comercio electrónico y la necesidad de soluciones más sostenibles en entornos urbanos densos.
En este contexto, GEODIS está rediseñando sus modelos logísticos combinando vehículos de energías alternativas, instalaciones de proximidad y soluciones de ciclologística adaptadas a cada ciudad. En Lille, por ejemplo, ha implantado una base operativa en el puerto fluvial para acercar los flujos logísticos al centro urbano, mientras que en París ya cuenta con una distribución totalmente eléctrica en el ámbito intraciudad.
Para apoyar esta transformación, la división Distribution & Express de la compañía ha modernizado su infraestructura y opera actualmente con más de 700 vehículos de energías alternativas, que representan el 15,6% de sus entregas urbanas.
El objetivo es superar los 3.000 vehículos de este tipo en 2030, garantizando la continuidad del proceso de transición energética y adaptándose a las necesidades de las ciudades.
Entre las soluciones implementadas destaca el uso de HVO, un biocombustible renovable compatible con motores convencionales que permite reducir emisiones sin comprometer la autonomía en rutas de larga distancia. Esta tecnología, ya desplegada en la región de París, se extenderá progresivamente al resto de la red.
