El Puerto de Hamburgo ha presentado un plan de inversión de 1.100 millones de euros orientado a la ampliación y modernización de su infraestructura portuaria, con especial foco en la zona de contenedores de Waltershofer Hafen, donde se manipula actualmente cerca del 90% de los grandes portacontenedores que escalan en el recinto. En paralelo, Eurogate ha firmado un contrato preliminar de arrendamiento para operar en los nuevos terrenos, con un compromiso de inversión mínima de 700 millones de euros.
El proyecto incluye actuaciones sobre el canal de acceso del Elba, la ampliación del radio de giro en la dársena de Waltershofer Hafen —que pasará de los 480 a los 600 metros— y la habilitación de nuevas superficies de terminal. Estas mejoras permitirán una navegación más ágil y segura hacia los terminales de contenedores Burchardkai (CTB) y Hamburg (CTH), además de facilitar la entrada y salida de buques de gran tamaño.
Según ha detallado la Autoridad Portuaria de Hamburgo (HPA), todos los muelles del área se beneficiarán de las nuevas condiciones operativas, que permitirán incrementar la eficiencia en el movimiento de contenedores. A medio plazo, la digitalización y la electrificación de los procesos facilitarán la automatización de las operaciones. Parte de la financiación procederá de fondos públicos, y las obras de infraestructura estarán a cargo de la HPA, con una finalización prevista a mediados de la próxima década. El proyecto se enmarca dentro del Plan de Desarrollo Portuario del Senado y del acuerdo de coalición del Gobierno de Hamburgo.
De forma paralela, Eurogate ha confirmado su intención de invertir al menos 700 millones de euros en la modernización y ampliación de su terminal. El operador prevé ejecutar su proyecto en un plazo máximo de dos años desde la recepción de los terrenos. La actuación contempla el desarrollo de una terminal automatizada, equipada con maquinaria pesada electrificada, nueva infraestructura informática y vehículos guiados autónomamente.
Tom Eckelmann, director general de Eurokai y presidente del consejo de administración de Eurogate, ha explicado que el rediseño parte de las instalaciones actuales y se extenderá al nuevo espacio arrendado, con una concepción integral orientada a la productividad y la reducción de emisiones. “El paso hacia una operación automatizada es parte central de nuestra estrategia de electrificación total de los equipos de manipulación”, ha indicado.
Las nuevas áreas continuarán siendo de titularidad pública y se arrendarán bajo condiciones de mercado. Su integración con las redes ferroviarias y viarias del puerto permitirá un uso más eficiente y sostenible del espacio, con una configuración operativa unificada. El enclave aspira a utilizar este desarrollo como base para avanzar hacia su objetivo de neutralidad climática en 2040.
Para habilitar los nuevos terrenos, se ha previsto la excavación del istmo oriental al norte del Petroleumhafen y de la ribera de Bubendey. El actual vaso portuario será rellenado tras su aislamiento mediante un dique, lo que permitirá crear una nueva plataforma de operaciones portuarias.
El proyecto ya ha recibido las autorizaciones administrativas pertinentes y, una vez resueltas las impugnaciones judiciales, la construcción de las infraestructuras podrá comenzar. Al tratarse de una inversión que incluye fondos públicos, se encuentra sujeta a la normativa de ayudas de Estado de la Unión Europea. Para garantizar la seguridad jurídica del proceso, la HPA ha solicitado de forma voluntaria una revisión ex ante del procedimiento de contratación.
