La Autoridad Portuaria de Baleares (APB) y el Ayuntamiento de Palma han acordado poner en marcha una serie de protocolos y procedimientos de actuación con el objetivo de controlar la ocupación irregular del dominio público por parte de las terrazas de ocio y restauración ubicadas en el paseo Marítimo de la capital balear, concretamente en la Avenida Gabriel Roca.
El compromiso se ha concretado en una reunión celebrada en el cuartel de San Fernando de la Policía Local, en la que han participado el concejal de Seguridad Ciudadana, Miguel Busquets, y el director de la APB, Toni Ginard, acompañados por miembros de sus respectivos equipos directivos, así como responsables de la Policía Local de Palma y de la Policía Portuaria del puerto de Palma.
El encuentro ha servido para establecer canales de comunicación operativos entre ambas instituciones, con el objetivo de mejorar el seguimiento y control de las autorizaciones de ocupación del espacio público en esta zona de titularidad compartida. Las nuevas medidas permitirán optimizar los recursos de ambas administraciones, así como actuar de forma más coordinada ante posibles infracciones.
En las últimas semanas ya se han llevado a cabo operativos conjuntos entre la Policía Local y la Policía Portuaria para vigilar el cumplimiento de las normas que regulan el uso de las terrazas en la vía pública. Estos controles presenciales han dado lugar a la elaboración de varias actas por ocupación indebida en áreas bajo jurisdicción tanto municipal como portuaria.
Según fuentes municipales y portuarias, el objetivo de estas actuaciones no es solo sancionador, sino también preventivo, con la finalidad de garantizar un uso ordenado del espacio público que permita la convivencia entre la actividad económica, el tránsito peatonal y el disfrute ciudadano del paseo Marítimo.
Ambas instituciones han valorado positivamente el resultado de los controles realizados hasta ahora y han confirmado que seguirán trabajando conjuntamente para velar por el cumplimiento de las normativas. Está previsto que las actuaciones de inspección se mantengan de forma periódica y que se refuercen durante la temporada alta, periodo en el que se intensifica la actividad comercial y el uso del paseo.
