La Autoridad Portuaria de La Coruña ha completado o mantiene en ejecución un conjunto de actuaciones orientadas a mejorar la sostenibilidad ambiental y la eficiencia energética de sus instalaciones, con financiación procedente del Mecanismo de Recuperación y Resiliencia. El paquete de inversiones, vinculado al Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, suma 2,3 millones de euros y se enmarca en las líneas destinadas a sostenibilidad y energías renovables en los puertos.
Según ha informado la institución portuaria, la práctica totalidad de esa dotación económica ya está comprometida en proyectos concretos repartidos entre distintos espacios del puerto interior y del puerto exterior de Punta Langosteira. Las intervenciones abarcan desde la renovación del alumbrado y la mejora de centros de transformación hasta actuaciones en la red de aguas pluviales y en las conexiones al saneamiento.
Una parte relevante de las inversiones se concentra en la modernización de los sistemas de iluminación portuaria. En este ámbito, la Autoridad Portuaria ha finalizado la segunda fase del cambio de iluminación en el puerto de Oza, así como la instalación de nuevo alumbrado en el muelle del Centenario. También ha concluido la reforma del centro de transformación del Centenario y la redistribución de la instalación eléctrica en ese mismo muelle, una actuación orientada a optimizar la potencia eléctrica instalada.
A estas obras se suma la finalización de la reforma del centro de transformación del muelle de San Diego y del proyecto constructivo de iluminación del dique del puerto exterior, en su primera fase. Dentro de esta misma línea de trabajo, el organismo portuario ha ejecutado además la mejora de la eficiencia energética del alumbrado exterior en los muelles de A Palloza, Linares Rivas y del Este, junto con la reforma de la instalación de baja tensión del muelle de A Palloza.
Junto a las actuaciones energéticas, la Autoridad Portuaria de La Coruña desarrolla proyectos centrados en la gestión ambiental y en la mejora de la calidad del agua. Entre ellos figura la implantación de elementos de depuración en la red de aguas pluviales de la explanada A1 del puerto exterior de Punta Langosteira, una obra que se encuentra actualmente en ejecución. Esta actuación busca reducir el impacto de la actividad portuaria sobre el entorno y mejorar el tratamiento de las escorrentías en una de las principales áreas operativas del recinto exterior.
En paralelo, también están en ejecución las obras de conexión a la red de saneamiento separativa de varias instalaciones situadas en el muelle de San Diego. El proyecto afecta a los talleres de mantenimiento, al Consorcio del Depósito Franco y al edificio de usos múltiples de la Autoridad Portuaria, con el objetivo de adecuar estas dependencias a una red de evacuación diferenciada y mejorar la gestión de las aguas residuales.
El programa de inversiones incluye además una actuación que todavía no ha entrado en fase de obra. Se trata del proyecto técnico de mejora de la eficiencia energética del alumbrado exterior del muelle de San Diego, en el puerto interior de La Coruña, que se encuentra en proceso de licitación. Con esta intervención, la Autoridad Portuaria prevé continuar la renovación progresiva de las instalaciones lumínicas en uno de los espacios de mayor actividad del recinto.
El conjunto de estas actuaciones se integra en la estrategia de la Autoridad Portuaria para adaptar sus instalaciones a criterios de menor consumo energético y mejor comportamiento ambiental. La financiación europea, canalizada a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, permite acometer proyectos que afectan tanto a la operativa diaria de los muelles como a la calidad de los servicios e infraestructuras auxiliares.
La distribución de las inversiones muestra además una doble orientación. Por una parte, se actúa sobre infraestructuras eléctricas y sistemas de alumbrado con el fin de reducir consumos y modernizar equipos. Por otra, se interviene en redes de pluviales y saneamiento para adecuar distintos espacios portuarios a exigencias ambientales cada vez más estrictas. El resultado es un paquete de obras con incidencia directa en el funcionamiento ordinario del puerto y en su adaptación a los objetivos climáticos fijados por la Unión Europea.
