La Capitanía Marítima de Almería, dependiente de la Dirección General de la Marina Mercante del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, registró en 2025 la cifra más alta de su historia en expedientes administrativos sancionadores tramitados, con un total de 202, seis más que los 196 contabilizados en el ejercicio anterior. Los datos, facilitados por el propio organismo en una nota de prensa, reflejan una actividad creciente en materia de control, inspección y gestión de emergencias en el litoral almeriense.
Las infracciones más frecuentes estuvieron relacionadas con la náutica de recreo. Entre las más habituales figuran la falta de documentación obligatoria para el manejo de embarcaciones de recreo, la ausencia de seguro de responsabilidad civil obligatorio y las irregularidades vinculadas a la navegación de motos náuticas. Este tipo de incumplimientos concentra buena parte de la actividad sancionadora de la Capitanía Marítima, especialmente durante los meses de mayor actividad náutica en las costas de la provincia.
En el ámbito del tráfico marítimo mercante, la Capitanía Marítima ordenó la detención de un total de siete buques, todos ellos de bandera extranjera, por presentar deficiencias que comprometían gravemente la seguridad marítima. Las detenciones se produjeron en los puertos de Almería, Garrucha y Carboneras. Entre los casos más relevantes figura el del buquimiquero Gulf Petroleum 4, de bandera de las Islas Marshall, que fue sancionado con una multa de 70.000 euros. La detención de buques mercantes constituye una de las medidas más severas de que disponen las autoridades marítimas y se aplica cuando las deficiencias detectadas suponen un riesgo directo para la seguridad de la navegación, la tripulación o el medio ambiente marino.
A lo largo de 2025, la Capitanía Marítima de Almería dirigió un total de 290 emergencias en su ámbito de competencia. Las más numerosas fueron las asistencias a buques y embarcaciones a la deriva, que sumaron 137 intervenciones. El resto de las emergencias incluyeron asistencias a embarcaciones precarias, intervenciones derivadas de accidentes relacionados con actividades recreativas y actuaciones por varadas o encalladuras. La gestión de estas situaciones requiere la coordinación del organismo con otros servicios de salvamento y seguridad marítima, así como con los medios disponibles en los puertos del litoral almeriense.
En materia de inspección, la Capitanía llevó a cabo la revisión de 84 buques mercantes durante el pasado ejercicio, de los cuales 74 eran de bandera extranjera. Estas inspecciones tienen como objetivo verificar el cumplimiento de las normas de seguridad establecidas por los convenios internacionales y la normativa nacional. Además, se realizaron un total de 395 inspecciones a buques y embarcaciones nacionales no mercantes, lo que da cuenta de la amplitud de la labor de vigilancia que desempeña el organismo tanto sobre la flota profesional como sobre la de recreo.
La actividad administrativa de la Capitanía Marítima de Almería se extendió también a la expedición de documentación profesional y de navegación. En el conjunto del ejercicio se tramitaron 292 expediciones de titulaciones profesionales, 623 certificados de navegabilidad, 131 libretas marítimas y diez Documentos de Identidad del Marino. Estas cifras reflejan el volumen de gestión administrativa que asume el organismo en relación con los profesionales del sector marítimo y los propietarios de embarcaciones que operan en aguas de la provincia.
La Capitanía Marítima de Almería, dirigida por el capitán marítimo José Aranda, tiene competencia sobre el litoral de la provincia y de ella dependen los distritos marítimos de Adra, Carboneras y Garrucha. Su área de actuación abarca desde el control del tráfico marítimo y la seguridad de la navegación hasta la tramitación de expedientes sancionadores, la gestión de emergencias y la expedición de documentación profesional, lo que la convierte en un órgano central para la ordenación de la actividad marítima en el sureste peninsular.
