La Capitanía Marítima de Las Palmas, dependiente de la Dirección General de la Marina Mercante del Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, ha abierto expediente sancionador al buque remolcador ‘Sylvia M’, con bandera de Tanzania, que abandonó el puerto sin autorización el pasado lunes 2 de marzo a pesar de estar detenido desde diciembre y tener pendiente una inspección obligatoria.
El buque se negó inicialmente a regresar a puerto tras los requerimientos de la autoridad marítima, lo que ha motivado la apertura de un expediente por desobediencia que podría alcanzar una sanción de hasta 180.000 euros.
El remolcador ‘Sylvia M’ permanecía en el Puerto de Las Palmas desde el 3 de diciembre pasado, cuando protagonizó un incidente que obligó a la intervención de Salvamento Marítimo. Ese día, cuando se encontraba a unas tres millas del puerto, el buque informó al centro de control de que no disponía de combustible suficiente, uno de sus motores estaba fuera de servicio y el otro operaba al cincuenta por ciento de su capacidad. Además, remolcaba otro buque y tenía la maquinilla de remolque inoperativa.
Ante esta situación, la Capitanía Marítima dio instrucciones a Salvamento Marítimo, Prácticos y Autoridad Portuaria para gestionar el acceso del buque al puerto. El remolcador de Salvamento Marítimo ‘Miguel de Cervantes’ consiguió dar un cabo de remolque al ‘Sylvia M’ y, una vez asegurado, se autorizó el acceso al puerto. Una vez en las instalaciones portuarias, la Capitanía Marítima inspeccionó el buque y emitió una orden de detención.
En ese momento se comprobó que tanto el remolcador como el buque que remolcaba estaban en proceso de certificación por parte de la bandera de Tanzania, lo que añadía irregularidades a la situación del ‘Sylvia M’.
El pasado viernes 27 de febrero, el representante de la bandera de Tanzania comunicó a la Capitanía Marítima que el buque había finalizado las reparaciones necesarias y que contaba con la certificación correspondiente. A partir de ese momento, quedaba pendiente una inspección por parte de la Capitanía Marítima para verificar el estado del buque y determinar si procedía levantar la orden de retención.
Sin embargo, el lunes 2 de marzo, a las 19:15 horas, el centro de control de Salvamento Marítimo detectó que el buque ‘Sylvia M’ estaba saliendo por la bocana del puerto con el buque remolcado, sin haber solicitado los servicios de practicaje ni contar con la autorización de la Capitanía Marítima para abandonar las instalaciones portuarias.
La maniobra se produjo en medio de condiciones meteorológicas adversas, con un temporal activo en la zona. La Capitanía Marítima ordenó al buque que regresara a puerto con su remolque, pero el ‘Sylvia M’ no cooperó con las instrucciones de la autoridad marítima.
Ante la negativa del buque a obedecer las órdenes, la Capitanía Marítima contactó con el servicio marítimo de la Guardia Civil, que desplegó la patrullera ‘Río Ara’ para seguir al remolcador. Además, se movilizó nuevamente al remolcador de Salvamento Marítimo ‘Miguel de Cervantes’ para forzar el regreso del ‘Sylvia M’ a puerto.
El buque ‘Sylvia M’ regresó finalmente al Puerto de Las Palmas sobre las 03:30 horas de la madrugada del martes, presentando problemas de propulsión y gobierno. El remolcador de Salvamento Marítimo ‘Miguel de Cervantes’ tuvo que remolcar nuevamente al buque, mientras la patrullera de la Guardia Civil mantuvo la vigilancia de la operación hasta completar el regreso a puerto.
Una vez de vuelta en las instalaciones portuarias, la Capitanía Marítima ha mantenido la orden de detención del buque y ha abierto un expediente sancionador por desobediencia a la autoridad marítima. La sanción prevista para este tipo de infracciones puede alcanzar los 180.000 euros, según la normativa marítima vigente.
El caso del ‘Sylvia M’ pone de manifiesto las dificultades que en ocasiones enfrentan las autoridades marítimas españolas para hacer cumplir las órdenes de detención de buques, especialmente cuando estos operan bajo banderas de conveniencia y presentan irregularidades en su documentación o certificación.
La intervención de la Capitanía Marítima contó con la colaboración de varios organismos, incluyendo Salvamento Marítimo, la Guardia Civil, la Autoridad Portuaria de Las Palmas y el servicio de practicaje del puerto. La coordinación entre estas entidades permitió interceptar al buque y obligarle a regresar a puerto a pesar de su inicial negativa a cooperar.
El incidente se produjo en condiciones meteorológicas especialmente complicadas, con temporal en la zona, lo que añadía riesgo a la maniobra de salida del puerto sin autorización y sin la asistencia de prácticos. La decisión del buque de abandonar el puerto en estas circunstancias, además de constituir una desobediencia a la autoridad marítima, representaba un potencial riesgo para la seguridad de la navegación.
El ‘Sylvia M’ permanece ahora detenido en el Puerto de Las Palmas a la espera de la resolución del expediente sancionador y de que se complete la inspección técnica necesaria para verificar que el buque se encuentra en condiciones adecuadas de navegación y que cuenta con toda la documentación y certificación exigida por la normativa marítima internacional.
