La Confederación de Empresas de la Provincia de Cádiz (CEC) ha clausurado en su sede de Jerez el proyecto APRENDE EMPLEA Cádiz 2025, un programa de formación teórico-práctica orientado a mejorar la empleabilidad de personas desempleadas y a dar respuesta directa a las necesidades reales de talento del tejido empresarial gaditano. La iniciativa ha contado con la financiación de la Diputación Provincial de Cádiz.
Durante el acto de clausura, el director de la CEC en Jerez y vicesecretario general, Juan Núñez, subrayó uno de los principales retos a los que se enfrentan actualmente las empresas de la provincia: la dificultad para encontrar perfiles profesionales adecuados en todos los niveles, desde oficios tradicionales y perfiles técnicos hasta mandos intermedios y puestos esenciales para el funcionamiento diario de las organizaciones. “Hoy el principal cuello de botella para el crecimiento de muchas empresas no es la falta de oportunidades, sino la falta de talento”, afirmó, destacando la importancia de una formación alineada con las necesidades reales del mercado laboral.
El cierre del proyecto estuvo conducido por el formador y conferenciante Ramón Barrera. A lo largo de su desarrollo, APRENDE EMPLEA Cádiz 2025 ha permitido la formación de 56 personas desempleadas mediante itinerarios diseñados específicamente en función de la demanda empresarial, combinando formación teórica, formación transversal y prácticas no laborales en empresas de sectores estratégicos para la economía provincial.
Las acciones formativas se han centrado en ámbitos como la tonelería, la industria alimentaria, la marroquinería, la industria aeronáutica, la instalación y mantenimiento frigorista y el tratamiento de superficies. Todos estos sectores comparten una necesidad común: la incorporación de profesionales cualificados, con experiencia práctica y una actitud acorde con las exigencias del entorno productivo.
Juan Núñez destacó que “no hay empleo sin formación adecuada, y no hay formación eficaz sin la implicación directa de las empresas”, poniendo en valor un modelo que acerca la capacitación al mercado laboral real y facilita la inserción profesional de las personas participantes. Asimismo, agradeció de forma expresa la colaboración de las empresas implicadas, que han acogido al alumnado durante la fase práctica y han contribuido activamente a su formación desde dentro del propio entorno productivo.
