La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) ha analizado los proyectos de órdenes ministeriales que determinan los costes tipo subvencionables en el transporte aéreo y marítimo de mercancías con origen o destino en las Islas Canarias correspondientes al ejercicio 2024. El organismo regulador reconoce la justificación de estas ayudas por los sobrecostes derivados de la insularidad, pero reitera la necesidad de ajustar su diseño para garantizar la eficacia del sistema y evitar posibles distorsiones en el mercado.
El transporte aéreo y marítimo de mercancías entre la Península y el archipiélago canario, así como entre las propias islas, cuenta con un régimen de subvenciones que permite cubrir hasta el 100% del coste del transporte de productos agrícolas e industriales. Este sistema de ayudas busca compensar las desventajas competitivas que afrontan los operadores económicos de las islas como consecuencia de su lejanía respecto al territorio continental y de la fragmentación territorial propia de una comunidad autónoma compuesta por ocho islas.
Cada año, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible fija los costes tipo máximos subvencionables en función de diversos factores, como la ruta específica, el modo de transporte utilizado y las características de las mercancías transportadas. La actualización de estos costes se apoya en una metodología elaborada por INECO, la empresa pública de ingeniería dependiente del Ministerio, cuyos resultados se recogen en un informe técnico anual.
Como novedad en el ejercicio analizado, las órdenes ministeriales introducen una diferenciación entre islas capitalinas (Gran Canaria y Tenerife) e islas no capitalinas (Lanzarote, Fuerteventura, La Palma, La Gomera, El Hierro y La Graciosa). Esta distinción tiene como objetivo atender las dificultades adicionales que afrontan las islas de menor tamaño y población, donde los costes logísticos resultan proporcionalmente más elevados debido a menores economías de escala y frecuencias de servicio más reducidas.
La CNMC, en su función consultiva, ha reiterado en su informe diversas recomendaciones ya formuladas en ejercicios anteriores, dado que la metodología aplicada por el Ministerio no presenta cambios sustanciales respecto a años precedentes. El organismo regulador considera que persisten aspectos susceptibles de mejora en el diseño del sistema de ayudas.
Entre las principales recomendaciones, la CNMC señala la conveniencia de fijar la metodología de cálculo de los costes tipo en un instrumento normativo de carácter vinculante, en lugar de depender exclusivamente de la metodología aplicada por INECO. Esta formalización normativa dotaría de mayor seguridad jurídica al sistema y permitiría un debate público sobre los criterios utilizados para determinar las cuantías subvencionables.
El organismo regulador insiste especialmente en que el cálculo de los costes subvencionables debería basarse en los costes de empresas eficientemente gestionadas, y no únicamente en los costes medios ponderados declarados por los operadores que prestan los servicios de transporte. La CNMC advierte de que el sistema actual puede generar sobrecompensaciones a empresas ineficientes, que verían cubiertos costes derivados de una gestión mejorable en lugar de los estrictamente necesarios para prestar el servicio en condiciones de mercado.
Asimismo, la Comisión recomienda realizar un análisis cualitativo crítico de los costes declarados por los operadores y de los resultados obtenidos mediante la aplicación de la metodología, de forma que se justifique la razonabilidad de las cuantías resultantes. Este análisis resulta especialmente necesario cuando se producen grandes variaciones interanuales en los costes tipo, que deberían explicarse de forma detallada para verificar su correspondencia con la evolución real del mercado.
La CNMC también considera necesario que el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible promueva evaluaciones ex post de la eficacia, eficiencia y posibles distorsiones generadas por las ayudas al transporte de mercancías a Canarias. Estas evaluaciones permitirían conocer si el sistema está cumpliendo sus objetivos de compensar los sobrecostes de la insularidad sin generar efectos no deseados sobre la competencia en los mercados de transporte.
Otra de las recomendaciones del organismo regulador se refiere a la revisión de las reglas que limitan la variación anual de los costes tipo. La CNMC señala que estos mecanismos de contención, diseñados para evitar incrementos bruscos en las cuantías subvencionables, pueden generar situaciones de infrafinanciación en contextos de costes crecientes, como los vividos en los últimos ejercicios por el encarecimiento de los combustibles y otros inputs del sector del transporte.
Por último, la Comisión recomienda que se adopten mecanismos más robustos de verificación de la veracidad de los costes declarados por los operadores de transporte, dado que estos datos constituyen la base sobre la que se calculan las cuantías subvencionables. Un sistema de control más exhaustivo contribuiría a evitar posibles declaraciones inexactas que pudieran derivar en sobrecompensaciones indebidas.
