La Federación Andaluza de Asociaciones Pesqueras (Faape) ha expresado su descontento con el plan de ayudas extraordinarias aprobado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación para agricultores y pescadores de Andalucía y Extremadura afectados por las recientes borrascas, al considerar que la exclusión de las provincias de Almería y Granada supone un agravio para parte del sector pesquero andaluz.
El paquete de ayudas, dotado con 2.874,1 millones de euros, fue anunciado por el Ministerio para paliar los efectos de los temporales en distintas zonas del sur peninsular. Sin embargo, según ha señalado el presidente de la Faape, José María Gallart, la federación tuvo conocimiento del contenido a través de una nota de prensa y no comparte los criterios aplicados para determinar las provincias beneficiarias.
En declaraciones a Europa Press, Gallart ha explicado que, tras consultar con el Ministerio los motivos de la exclusión de Almería y Granada, desde el departamento se les trasladó que el cálculo de daños se realizó por provincias y que ambas quedaron fuera al no alcanzar el umbral del 40% de pérdidas establecido como referencia.
La federación considera que este criterio no refleja la realidad de la actividad pesquera en el litoral andaluz. Según Gallart, tanto Almería como Granada se han visto afectadas por las mismas borrascas que el resto de provincias incluidas en el plan, con segmentos de flota y modalidades que no han podido desarrollar su actividad con normalidad durante varios días.
La Faape sí ha valorado positivamente que las ayudas contemplen a provincias como Cádiz, Málaga y Huelva, donde los temporales han tenido una incidencia directa en la operativa de la flota. No obstante, insiste en que la situación debe analizarse puerto a puerto, ya que cada enclave presenta características propias en cuanto a caladeros, tipología de embarcaciones y dependencia de determinadas especies.
En este sentido, la organización señala que un análisis exclusivamente provincial puede dejar fuera realidades concretas que han sufrido pérdidas relevantes, aunque el conjunto de la provincia no supere el porcentaje fijado. La federación sostiene que el impacto de las borrascas no ha sido homogéneo y que determinadas modalidades extractivas han quedado temporalmente paralizadas en distintos puntos del litoral oriental andaluz.
Además, la Faape ha indicado que aún debe estudiar el encaje entre las ayudas estatales y las que pueda articular la Junta de Andalucía para la recuperación del sector pesquero tras los temporales. La federación desconoce si ambos programas serán compatibles o si la percepción de una línea de apoyo excluirá el acceso a la otra, por lo que espera aclaraciones por parte de las administraciones competentes.
En paralelo a la cuestión de las ayudas, el sector pesquero andaluz continúa operando en condiciones complejas tras el paso del tren de borrascas. Según ha detallado Gallart, actualmente muchas embarcaciones faenan con dificultades debido a la presencia de vertidos y a la elevada turbidez del agua, factores que alteran el comportamiento de las especies y dificultan su localización en los caladeros habituales.
La acumulación de sedimentos y materiales arrastrados por los temporales también ha condicionado el desarrollo normal de la actividad en determinados puertos, obligando a extremar precauciones en las maniobras y a adaptar las jornadas de pesca a las condiciones marítimas y ambientales.
Desde la Faape estiman que la flota andaluza no podrá operar al cien por cien de su capacidad hasta dentro de aproximadamente un mes, siempre que las condiciones meteorológicas y del medio marino evolucionen favorablemente. Hasta entonces, la actividad continuará marcada por limitaciones operativas y por una menor disponibilidad de determinadas especies en las zonas habituales de captura.
El sector permanece a la espera de que se concreten los mecanismos de acceso a las ayudas y de que se aclaren los criterios aplicados, en un contexto en el que la rentabilidad de numerosas embarcaciones se ha visto afectada por la paralización temporal y por la reducción de capturas derivada de las condiciones adversas.
