La Autoridad Portuaria de Castellón ha valorado positivamente el inicio de los trámites por parte de la Generalitat Valenciana para convertir el edificio de los antiguos Neocines del Grao en un hub tecnológico de referencia, en el marco de una estrategia de diversificación e innovación asociada al entorno portuario.
El presidente de PortCastelló, Rubén Ibáñez, ha calificado como una “gran noticia para Castellón” la licitación, publicada el pasado viernes, del contrato para la redacción del proyecto de rehabilitación energética y funcional del inmueble, por un importe de 216.255,54 euros. Según ha señalado, esta iniciativa “sitúa al puerto a la vanguardia tecnológica y responde al compromiso de abrir nuevas vías de desarrollo vinculadas a la economía del conocimiento”.
El proyecto se enmarca en una colaboración entre la Conselleria de Innovación, Industria, Comercio y Turismo y la Autoridad Portuaria, consolidada tras la firma de un protocolo en 2024. Desde entonces, se ha constituido un consejo asesor formado por representantes del tejido empresarial, la administración autonómica, la universidad y el propio puerto.
El futuro centro tecnológico se ubicará en un inmueble de 6.155 metros cuadrados construidos, distribuidos en cuatro niveles. El uso por parte de la Generalitat tendrá una vigencia de 30 años, con posibilidad de prórroga de 5 años adicionales. El acuerdo incluye una aportación en tasas portuarias de 6,6 millones de euros, de los cuales 221.971 euros están previstos para el ejercicio 2025, según fuentes de la Conselleria.
Rubén Ibáñez ha destacado que “el edificio cuenta con todas las condiciones para convertirse en un centro de referencia para empresas tecnológicas”, y ha añadido que su rehabilitación supondrá una transformación integral de la fachada terrestre del puerto. “Pasaremos de un espacio en desuso a un centro generador de actividad, con capacidad para atraer talento, empresas y empleo cualificado”, ha indicado.
El presidente ha recordado que el compromiso de la Autoridad Portuaria ha sido desde el inicio dinamizar esta zona del puerto, tanto desde una perspectiva cultural y de ocio como ahora también desde una dimensión económica y tecnológica.
Espacios flexibles y uso mixto para empresas y ciudadanía
El pliego técnico de la licitación define una propuesta de distribución por niveles, con usos polivalentes. A nivel de calle se proyectan locales con acceso directo desde la vía pública, destinados a servicios complementarios del hub. La primera planta albergará una zona de coworking con puestos compartidos e individuales, que se replicará en el segundo piso, junto a un área expositiva. En la cubierta, se contempla la celebración de eventos compatibles con la normativa urbanística vigente.
El proyecto incluye la posibilidad de habilitar oficinas privadas, salas de reuniones, espacios colaborativos, cabinas insonorizadas, salas para conferencias, talleres, zonas de networking y áreas para la realización de eventos. Asimismo, se prevé dotar al edificio de salas de formación y capacitación, laboratorios maker para la creación de prototipos, un estudio de podcast con aislamiento acústico, zonas verdes, áreas de descanso, cocina office, cafetería y espacios al aire libre.
El objetivo del hub es convertirse en un polo de atracción para startups, centros de investigación y empresas tecnológicas, facilitando también la empleabilidad en el sector digital en la provincia de Castellón. El enfoque del centro busca, además, crear un entorno de trabajo accesible, que combine el desarrollo empresarial con servicios que permitan mejorar la conciliación y el bienestar de los usuarios.
La iniciativa forma parte de una estrategia conjunta entre el Consell y PortCastelló para posicionar el puerto como un enclave estratégico no solo en el ámbito logístico, sino también en el tecnológico e industrial, integrando el desarrollo portuario con el tejido socioeconómico de la ciudad.
