La compañía Manhattan Associates ha publicado los resultados de su último estudio sobre la evolución del transporte en la logística empresarial, elaborado junto con la firma de análisis Vanson Bourne. La investigación ha incluido las respuestas de 1.450 responsables de la toma de decisiones en empresas de manufactura, distribución, alimentación y bebidas, así como de los sectores minorista y mayorista, con representación en Europa, América del Norte y Latina, y Australia.
En el caso de España, el informe ha confirmado que la gestión del transporte se ha consolidado como un componente estratégico tanto en el presente (81% de las empresas) como en las proyecciones a cinco años (94%). Sin embargo, un 77% de las organizaciones encuestadas ha expresado dudas sobre la capacidad de sus actuales sistemas de gestión de transporte (TMS) para responder a las crecientes exigencias operativas, relacionadas con la rapidez de las entregas, la eficiencia de costes y la capacidad.
Entre las principales barreras identificadas se encuentran el cumplimiento de las normativas de sostenibilidad (43%), la calidad de los transportistas (39%) y la disponibilidad de flota propia (30%). A pesar de que muchas empresas ya han logrado una integración del TMS con otros sistemas logísticos, la conexión con plataformas de gestión de almacenes e inventario aún presenta deficiencias, lo que limita el aprovechamiento total del potencial tecnológico.
Uno de los aspectos destacados por el informe es la limitada visibilidad operativa, que sigue representando un reto estructural. Casi la mitad de las empresas españolas no cuenta con capacidad para predecir los tiempos de entrega con precisión ni para actuar proactivamente ante interrupciones. Esta situación afecta directamente a la calidad del servicio y genera costes adicionales no planificados.
En el ámbito tecnológico, el uso de analítica predictiva e inteligencia artificial comienza a consolidarse: un 67% de las compañías afirma haber implementado este tipo de soluciones para mejorar la planificación y previsión de la demanda. No obstante, los obstáculos asociados al talento interno, la integración con otros sistemas y la calidad de los datos dificultan una adopción más rápida. El 85% de las empresas espera reducir al menos un 5% de sus costes logísticos mediante estas tecnologías antes de 2030, aunque se mantiene una brecha entre el uso actual y las expectativas a medio plazo.
El estudio también ha analizado el papel de la sostenibilidad en las estrategias de transporte. A nivel global, el 69% de las organizaciones la considera un mandato o una fuerte exigencia. En España, el 55% de las empresas ya realiza un seguimiento completo de su huella de carbono, y más de la mitad prevé que la mayoría de sus operaciones de transporte estarán adaptadas a criterios sostenibles antes de finalizar la década.
Sin embargo, el cumplimiento normativo en materia medioambiental continúa siendo una fuente de fricción. Las organizaciones señalan la evolución constante de las regulaciones como uno de los principales desafíos operativos a futuro. Según Manhattan Associates, la modernización de los sistemas TMS permitiría afrontar esta complejidad con mayor precisión y agilidad, al facilitar una visibilidad integral de las operaciones y herramientas para cuantificar los avances en sostenibilidad.
El informe concluye que las organizaciones que no avancen en la adopción de herramientas digitales y en la mejora de sus capacidades analíticas corren el riesgo de ver comprometida su competitividad, especialmente ante un entorno cada vez más condicionado por la eficiencia operativa y el cumplimiento normativo.
