La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía ha modificado los periodos de veda para la captura de coquina y chirla en el litoral andaluz, según sendas resoluciones publicadas en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA). En el caso de la coquina (Donax trunculus), la veda comprenderá del 16 de abril al 15 de junio, ambos inclusive. Para la chirla (Chamelea gallina), el periodo de prohibición de capturas abarca desde el 1 de abril hasta el 31 de mayo, ambas fechas incluidas.
La modificación del periodo de veda de la coquina responde a una solicitud trasladada por las asociaciones de mariscadores profesionales el pasado 25 de marzo, en la que pedían adelantar quince días el inicio de la veda con el objetivo de minimizar el impacto socioeconómico provocado por las borrascas durante la campaña en curso. Los mariscadores constataron que en esa fecha ya existían ejemplares maduros desde el punto de vista reproductivo.
La Consejería ha admitido la modificación teniendo en cuenta además los estudios del Instituto Español de Oceanografía, en los que se constata que el periodo reproductivo de la coquina se extiende entre los meses de marzo y junio, si bien está estrechamente ligado a las variables ambientales, lo que puede generar variaciones entre campañas.
En lo que respecta a la chirla, la captura está prohibida desde el pasado 30 de enero. Desde entonces, el seguimiento del caladero ha permitido comprobar que el cierre ha propiciado una recuperación importante en las poblaciones de esta especie, aunque de manera desigual en las distintas zonas de producción.
El sector marisquero de chirla ha solicitado el adelanto de la veda al mes de abril al considerar que no existe recurso suficiente en todas las zonas y que el elevado coste del combustible, motivado por la situación geopolítica en Oriente Medio, hace inviable la actividad en las condiciones actuales. El objetivo es permitir una recuperación completa del caladero e iniciar la nueva campaña comercial en el mes de junio.
La modificación de los periodos de veda es una práctica habitual en la gestión pesquera andaluza, donde la Consejería ajusta las fechas de cierre y apertura de las pesquerías en función del estado biológico de las especies, las condiciones ambientales y las peticiones del sector extractivo, buscando el equilibrio entre la sostenibilidad del recurso y la viabilidad económica de la actividad marisquera.
