La Organización de Productores Pesqueros Artesanales Lonja de Conil (OPP72) ha participado en la asamblea conjunta de los Consejos Consultivos de las Regiones Ultraperiféricas y del Consejo Consultivo de Mercados de la Unión Europea, celebrada en Las Palmas de Gran Canaria. En el encuentro, los representantes del sector mantuvieron una sesión de trabajo telemática con Charlina Vitcheva, directora general de Asuntos Marítimos y Pesca de la Comisión Europea.
Durante su intervención, Vitcheva expuso las líneas generales del proceso de revisión de la Política Pesquera Común (PPC) y valoró los desafíos a los que se enfrenta el sector. Reconoció que los 6.000 millones de euros asignados en el marco financiero actual resultan insuficientes, aunque avanzó que la nueva propuesta de fondo específico para pesca y acuicultura se limitaría a 2.000 millones. Esta previsión ha generado inquietud entre los representantes del sector, al no garantizarse recursos suficientes para abordar las transformaciones estructurales que se plantean.
Nicolás Fernández, gerente de la OPP72 y presidente de la Red Iberoamericana por la Pesca Artesanal a Pequeña Escala (RIPAPE), intervino para trasladar diversas preocupaciones del sector pesquero artesanal, especialmente en lo relativo a los efectos del cambio climático, la definición institucional de pesca artesanal y el papel del sector en las políticas europeas de economía azul.
Fernández advirtió sobre la alteración acelerada de los ecosistemas marinos como consecuencia del cambio climático. Según explicó, el desplazamiento de especies, la aparición de especies invasoras y la desaparición de otras tradicionales están generando un impacto significativo en la pesca artesanal, sin que las respuestas científicas y normativas lleguen al ritmo necesario. “Los cambios son tan rápidos que no hay tiempo para aplicar medidas efectivas, y mientras tanto, el sector plantea soluciones para mantenerse activo, pero las respuestas institucionales no llegan”, señaló.
También planteó dudas sobre el enfoque actual de la economía azul promovido por la Comisión. En su intervención, cuestionó que el sector pesquero artesanal esté siendo excluido de forma práctica, mientras se destina financiación a otras actividades marítimas como el transporte o la energía offshore, presentadas como parte de un modelo integrador que, en la práctica, deja al margen a la pesca.
En relación con la pesca artesanal, Fernández reclamó una revisión del criterio utilizado por la Comisión Europea, que se limita a la eslora inferior a 12 metros. Indicó que existen embarcaciones de mayor tamaño que desarrollan la misma actividad, con iguales métodos de pesca, duración de jornadas, número de tripulantes y zonas de operación. Recordó además que en foros como la ICCAT se utiliza una definición más amplia, basada en cinco parámetros, de los cuales deben cumplirse al menos tres, una flexibilidad que no se aplica en la normativa europea.
Por último, planteó propuestas de cooperación internacional en representación del sector artesanal de Iberoamérica, con el objetivo de desarrollar proyectos conjuntos en materia de comercialización y capacitación técnica, en línea con lo que ya vienen desarrollando agencias de cooperación estatales y autonómicas en España.
Vitcheva, por su parte, mostró disposición a explorar vías de colaboración con instituciones científicas para financiar estudios orientados al sector, aunque subrayó que el modelo productivo actual debe adaptarse a nuevas exigencias. Respecto a la economía azul, defendió que la pesca no está excluida, aunque recordó que el enfoque incluye otras actividades vinculadas al mar. En cuanto a la pesca artesanal, indicó que se está trabajando con la FAO para extender el modelo europeo de definición, centrado en la eslora, a otros contextos internacionales.
La OPP72 ha manifestado su preocupación ante la falta de alineación entre el discurso institucional y las medidas concretas. A través de los Consejos Consultivos, el sector ha trasladado su posición de forma reiterada y, sin embargo, considera que no se están incorporando sus demandas en el diseño de la futura política pesquera. En este contexto, la organización ha insistido en la necesidad de que el Parlamento Europeo y el Consejo corrijan las carencias detectadas en la propuesta actual.
