La plantilla de la terminal Port Nou, ubicada en elPuerto de Barcelona, ha convocado huelga para los días 13, 19 y 26 de marzo tras el despido de ocho trabajadores, una decisión adoptada —según denuncian— de forma unilateral y sin periodo de consultas con la representación legal de los trabajadores.
Los ceses, comunicados el pasado 23 de febrero y justificados por la dirección por causas económicas, afectan a empleados que ocupaban puestos operativos en la terminal de estiba dedicada al tránsito de mercancías por vía marítima. Según la asamblea de trabajadores, esta reducción de personal compromete seriamente la calidad del servicio y la seguridad en las operativas diarias.
La empresa Port Nou forma parte del conglomerado delGrupo Bergé, estructura empresarial que —según los trabajadores— opera mediante la disgregación de servicios en distintas sociedades que se facturan entre sí dentro del mismo grupo y bajo un mismo consejo de accionistas. A juicio de la plantilla, este modelo facilita la redistribución interna de resultados y costes, lo que posteriormente se utiliza como argumento para aplicar ajustes de plantilla y empeorar las condiciones laborales.
El conflicto se produce además en el contexto de la reciente adquisición del 51% del Grupo Bergé por parte deA.P. Moller-Maersk. Según los representantes sindicales, la operación estuvo vinculada al compromiso de impulsar nuevas inversiones para reforzar la presencia del grupo en los puertos. Sin embargo, critican que, en lugar de destinar recursos a fortalecer la estructura operativa, se haya optado por la creación de ocho nuevos puestos de alta dirección en la misma semana en que se ejecutaron los despidos.
Desde la asamblea celebrada, el pasado lunes, en las instalaciones de la terminal, la plantilla decidió por unanimidad iniciar un calendario de paros para exigir la readmisión de los ocho trabajadores despedidos y denunciar lo que consideran un proceso de precarización y un deterioro de la seguridad laboral.
Los trabajadores sostienen que la reducción de personal operativo incrementa los riesgos en las maniobras y en la actividad diaria de la terminal, y reiteran su rechazo a los argumentos económicos esgrimidos por la dirección mientras se amplía la estructura directiva del grupo.
