El Puerto de Santander ha recibido la rampa flotante para tráfico rodado destinada al muelle de Raos 9, una infraestructura que permitirá agilizar las operaciones de carga y descarga en esta instalación. La estructura fue trasladada el pasado jueves por vía marítima desde Vigo, donde había sido fabricada por Astilleros San Enrique S.L.U., perteneciente al Grupo Marina Meridional, con varias semanas de retraso respecto al calendario inicial debido a los temporales registrados en la Península.
En estos momentos se ejecutan los trabajos de acoplamiento a la dársena y la instalación de los sistemas a bordo, principalmente bombas y equipamiento eléctrico. El objetivo es que la rampa esté operativa a finales de marzo. A esta actuación se suma la del tacón, ya concluida, una obra indispensable para el funcionamiento integral del conjunto de la infraestructura.
El presidente de la Autoridad Portuaria de Santander (APS), César Díaz, subrayó la importancia estratégica de la inversión: «gracias a esta actuación aumentaremos la versatilidad del muelle, mejorando las operaciones de carga y descarga, algo que nos permitirá crecer en competitividad». Díaz también aludió al peso del tráfico ro-ro en la actividad del puerto: «canalizamos gran parte de la mercancía ro-ro de la cornisa Cantábrica, siendo los primeros tanto en toneladas como en unidades de transporte intermodal y líderes en tasa de intermodalidad ferroviaria de todo el sistema general de Puertos del Estado».
Las obras están siendo ejecutadas por Ferrovial Construcción. La inversión asciende a 10,1 millones de euros correspondientes al tacón y 4,9 millones a la rampa, lo que eleva el coste total a 15 millones de euros, de los cuales 3,5 millones están financiados con cargo a los fondos europeos CEF «Conectar Europa».
Desde el punto de vista técnico, la construcción del tacón ha consistido en un tablero de hormigón de 60 centímetros de canto con forma de L (64 m x 75 m), sustentado por pilotes de 1,20 metros de diámetro. El proyecto ha requerido 2.650 metros lineales de pilotes, 1.560.000 kilogramos de acero corrugado y 4.900 metros cúbicos de hormigón. La rampa, por su parte, está formada por un puente de acero unido rígidamente a un flotador del mismo material, con una longitud total de 34 metros y una anchura de 16 metros en el entronque con el tacón y de 31 metros en el extremo de conexión con el buque. En conjunto, la estructura suma 535 toneladas de acero.
Ambas infraestructuras se enmarcan en el Plan de Inversiones 2025-2029 de la APS, que contempla una previsión de inversión público-privada de 270,3 millones de euros. El plan incluye, entre otras actuaciones, la construcción del muelle de Raos 6, la ampliación del silo de automóviles, la rehabilitación de varios muelles y proyectos vinculados a sostenibilidad, energía, digitalización e innovación.