El Acuerdo sobre Comercio Digital entre la Unión Europea y Singapur entró en vigor, marcando un hito al convertirse en el primer acuerdo bilateral independiente de la UE dedicado exclusivamente al comercio digital. El nuevo marco refuerza las relaciones comerciales entre ambas economías y supone un paso clave en la creciente red de acuerdos y capítulos digitales impulsados por la UE.
El Acuerdo establece normas claras y transparentes que facilitan las transacciones digitales transfronterizas, haciéndolas más previsibles, seguras y fiables tanto para las empresas como para los consumidores. Entre sus principales objetivos figura la creación de un entorno en línea seguro, mediante compromisos de alto nivel en materia de protección de los consumidores, los datos personales y la privacidad, así como frente a los mensajes comerciales no solicitados.
Asimismo, el Acuerdo promueve el comercio sin soporte de papel al garantizar la validez jurídica de las firmas electrónicas, los contratos y las facturas, y al prohibir la imposición de derechos de aduana sobre las transmisiones electrónicas. Estas disposiciones proporcionan una mayor seguridad jurídica a las empresas y reducen cargas administrativas innecesarias.
El texto también fomenta un comercio digital justo y abierto, al prohibir los requisitos injustificados de localización de datos y las transferencias forzosas del código fuente de programas informáticos, protegiendo así a las empresas frente a prácticas proteccionistas.
Con este Acuerdo, la UE y Singapur se posicionan como líderes mundiales en la configuración de políticas digitales, respaldando economías digitales abiertas y basadas en normas. El enfoque refleja la apuesta europea por un modelo digital centrado en las personas y en la protección de sus derechos, al tiempo que preserva el margen de actuación regulatoria necesario para afrontar los retos emergentes de la economía digital.
Las negociaciones se iniciaron el 20 de julio de 2023 y se apoyan en la sólida base del Acuerdo de Libre Comercio UE-Singapur, en vigor desde 2019. En 2024, el comercio total entre ambas partes alcanzó los 131 000 millones de euros, de los cuales 83 000 millones correspondieron a servicios y 48 000 millones a mercancías. La mayor parte del comercio de servicios se realizó por vía digital, lo que subraya la creciente relevancia del comercio digital en la relación bilateral.
