El grupo de trabajo económico-jurídico de la Asociación Nacional de Empresas Estibadoras y Centros Portuarios de Empleo (ANESCO) se ha reunido recientemente para examinar las consecuencias del apagón eléctrico que afectó a buena parte del territorio español el pasado 28 de abril, y que ha provocado la paralización de la actividad en numerosas terminales portuarias del país.
Durante el encuentro, los representantes de las empresas han analizado el impacto económico directo de esta interrupción, con especial atención a los costes derivados de la inactividad operativa. En este sentido, se ha hecho hincapié en los perjuicios sufridos por los contenedores refrigerados, cuya dependencia del suministro eléctrico ha generado pérdidas relevantes.
El grupo también ha revisado la cobertura que ofrecen las pólizas de seguro en este tipo de incidencias, y ha debatido sobre las posibles vías de reclamación a considerar. Asimismo, se ha abordado la respuesta inmediata adoptada por las terminales, que se han visto obligadas a aplicar medidas de urgencia para contener los efectos del corte eléctrico y reanudar su actividad en el menor plazo posible.
Uno de los principales puntos tratados ha sido la fiabilidad del sistema eléctrico nacional, especialmente en un momento en el que el sector portuario está destinando recursos importantes a la electrificación de sus instalaciones. Esta transformación, vinculada a los objetivos de descarbonización del transporte marítimo, está incrementando la dependencia energética de las terminales, sin que exista, según han señalado los asistentes, una garantía suficiente por parte del sistema eléctrico.
Ante esta situación, se ha subrayado la necesidad de solicitar explicaciones claras a las administraciones públicas sobre las causas concretas del apagón, así como información detallada sobre las medidas que se prevé implementar para evitar futuras incidencias de este tipo.
Finalmente, el grupo ha examinado el nivel de preparación de las terminales ante posibles cortes eléctricos futuros. En sus conclusiones, se ha coincidido en la urgencia de reforzar los planes de contingencia existentes y mejorar los mecanismos de coordinación entre operadores portuarios y responsables del sistema energético, con el fin de garantizar una respuesta más eficaz ante situaciones similares.
