El conflicto militar en Oriente Medio ha entrado en una nueva fase de escalada tras los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha provocado que las principales navieras de contenedores rediseñen sus redes globales de servicios ante los crecientes riesgos de seguridad en el estrecho de Ormuz y el canal de Suez.
Según informó Reuters, los buques que transitaban por el estrecho de Ormuz recibieron transmisiones por VHF de la Guardia Revolucionaria iraní advirtiendo de que «ningún barco tiene permiso para pasar por el estrecho de Ormuz». En la práctica, el punto de tránsito petrolero más crítico del mundo se considera cerrado al tráfico comercial.
La misión naval de la Unión Europea EUNAVFOR ASPIDES señaló el 28 de febrero que, tras las operaciones militares estadounidenses e israelíes contra Irán, fuentes indicaban que el movimiento hutí de Yemen había amenazado con lanzar nuevos ataques contra buques vinculados a Israel y Estados Unidos, así como contra el transporte marítimo comercial, en el mar Rojo y el golfo de Adén. La misión instó a la industria naviera a mantener la vigilancia, advirtiendo de que no se pueden descartar ataques contra buques mercantes, y añadió que sus activos desplegados en la zona de operaciones permanecen en alerta máxima, preparados para proteger vidas en el mar y contribuir a la libertad de navegación.
Las grandes navieras del sector —Maersk, Hapag-Lloyd, MSC Mediterranean Shipping Company y CMA CGM— han anunciado ajustes operativos, citando la creciente preocupación por la seguridad de sus tripulaciones, buques y cargas en la región.
Hapag-Lloyd ha decidido suspender los tránsitos futuros a través del estrecho de Bab el-Mandeb por el momento. La medida afecta directamente a su servicio IMX, que será desviado por la ruta del cabo de Buena Esperanza. La naviera alemana indicó que, si bien mantiene su compromiso de minimizar el impacto en las cadenas de suministro de sus clientes, el regreso a la ruta a través de Suez dependerá de una mejora de las condiciones de seguridad. Hapag-Lloyd también confirmó la introducción de un recargo por riesgo de guerra (WRS) para la carga con origen y destino en el Golfo Superior, el golfo Pérsico y el golfo Arábigo, debido a la situación dinámica en torno al estrecho de Ormuz y los ajustes operativos necesarios que están causando interrupciones en toda la red.
CMA CGM comunicó en un aviso del 28 de febrero que todos los buques dentro del Golfo y con destino al Golfo han recibido instrucciones inmediatas de dirigirse a zonas de refugio. El tránsito por el canal de Suez ha sido suspendido hasta nuevo aviso y los buques serán redirigidos por el cabo de Buena Esperanza. La compañía francesa ha introducido un recargo de emergencia por conflicto de 2.000 dólares por contenedor de 20 pies, 3.000 dólares por contenedor de 40 pies y 4.000 dólares por contenedor refrigerado, aplicable no solo a la carga con origen y destino en el Golfo, sino también a todos los puertos del mar Rojo en Arabia Saudí, Egipto, Jordania, Yibuti, Sudán y Eritrea.
MSC informó el domingo de que ha ordenado a todos los buques que operan actualmente en la región del Golfo, así como a los que se dirigen a la zona, que se dirijan a áreas de refugio seguras hasta nuevo aviso. Además, ha suspendido todas las reservas de carga mundial con destino a Oriente Medio hasta nuevo aviso. La compañía explicó que continúa vigilando de cerca la evolución de la situación y trabaja con las autoridades competentes para garantizar la seguridad de sus operaciones, y que las reservas para Oriente Medio se reanudarán en cuanto la situación de seguridad mejore.
Maersk, por su parte, también ha suspendido los tránsitos futuros a través del estrecho de Bab el-Mandeb, lo que afecta a todos los servicios ME11 (Oriente Medio-India a Mediterráneo) y MECL (Oriente Medio-India a costa este de EE.UU.), que serán redirigidos por el cabo de Buena Esperanza. La compañía danesa ha suspendido todos los tránsitos de buques por el estrecho de Ormuz hasta nuevo aviso, advirtiendo de que los servicios que hacen escala en puertos del golfo Arábigo podrían sufrir retrasos, desvíos y ajustes de itinerario. Maersk señaló que, una vez se estabilice la situación, volverá a priorizar la ruta a través de Suez para los servicios ME11 y MECL, al ser la vía más rápida, sostenible y eficiente. La aceptación de carga para Oriente Medio permanece abierta. En cuanto a sus operaciones terrestres, la naviera anunció el cierre de sus instalaciones de almacenaje en Emiratos Árabes Unidos el lunes 2 de marzo como medida de precaución y siguiendo las directrices gubernamentales de refugio, así como el cierre de sus oficinas en EAU, Omán y Catar hasta nuevo aviso, salvo para personal esencial.
Peter Sand, analista jefe de Xeneta, señaló que las repercusiones de la operación militar conjunta de EE.UU. e Israel contra Irán y las represalias posteriores supondrán una mayor instrumentalización del comercio y acabarán con las esperanzas de un regreso a gran escala del transporte de contenedores al mar Rojo en 2026. Sand recordó que las navieras habían comenzado a devolver servicios seleccionados de este-oeste a tránsitos por el canal de Suez en los últimos meses, tras navegar por el cabo de Buena Esperanza desde finales de 2023 debido a los ataques de la milicia hutí respaldada por Irán. Si los hutíes reanudan los ataques, como ahora parece probable, las navieras revertirán la decisión de regresar al mar Rojo y cualquier plan de retorno escalonado en 2026 quedará aparcado hasta que la situación de seguridad se clarifique.
Las rutas de navegación alrededor del cabo de Buena Esperanza absorben actualmente alrededor de 2,5 millones de TEUs de capacidad global de transporte de contenedores, lo que incrementa de forma efectiva la demanda total de flota. Según Xeneta, las tarifas spot medias desde China a la costa este y la costa oeste de EE.UU. han caído un 32% y un 35%, respectivamente, desde principios de 2026, mientras que las tarifas hacia el norte de Europa y el Mediterráneo han descendido un 23% y un 33%. Sin embargo, con un regreso amplio al mar Rojo en 2026 ahora improbable, se espera que las tarifas continúen moderándose en lugar de desplomarse en la segunda mitad del año, ya que menos servicios de los previstos reanudarán tránsitos por el canal de Suez. En comparación con los niveles previos a la crisis del 1 de diciembre de 2023, las tarifas spot desde China al norte de Europa y al Mediterráneo —las rutas más afectadas por los desvíos— se mantienen un 48% y un 79% por encima, respectivamente.
En cuanto al impacto en Oriente Medio, Sand indicó que los servicios de contenedores en el golfo Pérsico se habían mantenido en gran medida al margen del reciente despliegue militar en la región; sin embargo, la escalada hacia ataques militares directos ha llevado a las navieras a evitar la zona. Las tarifas spot medias desde China a EAU han subido un 5% desde el 15 de febrero, situándose en 1.572 dólares por FEU (contenedor equivalente de 40 pies), presionadas al alza por la preocupación de los cargadores ante la situación de seguridad y la incertidumbre sobre la entrada y salida de mercancías de los puertos del golfo Pérsico. Sand apuntó que no existe alternativa viable al transporte marítimo para introducir o sacar contenedores de puertos como Jebel Ali si el golfo Pérsico queda fuera de servicio, por lo que las navieras omitirán estas escalas en los servicios este-oeste y descargarán la mercancía en el puerto alternativo menos desfavorable para su posterior transporte por carretera. Esto causará una grave disrupción y congestión portuaria a nivel regional, aunque no tendrá un impacto importante a escala global en comparación con la influencia del conflicto en el mar Rojo.
