Trasmed, Baleària y GNV, las tres principales compañías que garantizan la conectividad marítima regular con Ibiza y Mallorca, han analizado la propuesta del Consell d'Eivissa y el Consell de Mallorca para la limitación de entrada y permanencia de vehículos en las islas durante las temporadas 2026 y 2027. Las navieras han transmitido su posicionamiento técnico sobre un modelo que, en su opinión, requiere ajustes significativos para su implementación efectiva, aunque reconocen los avances en el proceso de diálogo establecido.
Tras la reunión mantenida este jueves entre representantes del Consell de Mallorca y las empresas de transporte marítimo, las navieras han mostrado conformidad con el enfoque adoptado en el proceso normativo. Adolfo Utor, presidente de Baleària, ha afirmado que las compañías se sienten «contentas» porque la ley que limitará la entrada de vehículos en Mallorca se hará «desde el dato y el diálogo». Esta declaración refleja el reconocimiento de las navieras respecto al compromiso institucional con un proceso fundamentado en información técnica y en la participación del sector.
Las compañías consideran relevante que la propuesta incorpore excepciones vinculadas a la movilidad cotidiana de la isla, particularmente aquellas dirigidas a residentes y trabajadores de temporada. Asimismo, valoran que se contemplen criterios ambientales asociados a las etiquetas «0» y «ECO», en coherencia con los objetivos de sostenibilidad que caracterizan las políticas insulares.
Utor ha incidido en un aspecto técnico fundamental para el modelo: la necesidad de considerar tanto los vehículos que entran como los que salen de las islas. Ha señalado que el saldo de circulación de vehículos «se mantiene permanentemente», un factor que considera esencial para dimensionar adecuadamente cualquier limitación que se implemente. Esta perspectiva sugiere que el análisis del impacto de las restricciones requiere una visión integral del flujo vehicular bidireccional.
Las tres navieras han mostrado una lealtad total con los consejos insulares para que tomen las mejores medidas en defensa de un modelo turístico sostenible. Las compañías se han posicionado de acuerdo con esta orientación porque son empresas implantadas en las islas desde hace años y, en consecuencia, tienen un interés directo en la sostenibilidad a largo plazo de los archipiélagos. Este compromiso refleja una visión empresarial que trasciende los intereses operativos inmediatos.
No obstante, las navieras subrayan que el modelo debe asentarse sobre bases técnicas sólidas, con claridad normativa y plena seguridad jurídica para todos los operadores implicados. Según su criterio, una medida de estas características debe alejarse de enfoques simbólicos y apoyarse en datos actualizados, criterios objetivos y una aplicación operativa viable que no genere incertidumbre en el sector.
Fernando Rubio, conseller insular de Territorio, Movilidad e Infraestructuras del Consell de Mallorca, ha incidido en que para regular la entrada de vehículos es necesario el «máximo consenso con el sector». Ha subrayado que de la reunión mantienen conclusiones «muy positivas», lo que sugiere una convergencia creciente entre la administración pública y los operadores de transporte marítimo en los objetivos y metodología de la regulación propuesta.
Las compañías señalan la conveniencia de revisar y actualizar la base técnica utilizada en la propuesta. El estudio de referencia está fechado en noviembre de 2024 y se apoya en datos de 2023, sin incorporar el impacto real de las medidas aplicadas durante 2025. Este desfase temporal limita la capacidad del modelo para reflejar la situación actual del tráfico de vehículos en las islas.
Trasmed, Baleària y GNV consideran asimismo necesario definir con precisión el periodo de aplicación y los parámetros previstos para 2027. Esta clarificación resulta fundamental para evitar incertidumbres regulatorias durante la fase inicial de implementación y para que los operadores puedan planificar sus operaciones con seguridad. Rubio ha reconocido la importancia de este consenso al afirmar que será fundamental «el acuerdo con el sector» antes de presentar el texto legislativo.
En cuanto a las excepciones por criterios ambientales, las compañías plantean que se apliquen de forma homogénea y sin discriminaciones. Consideran necesario reconocer vehículos matriculados en otros Estados miembros de la Unión Europea cuando dispongan de una calificación técnicamente equivalente a las etiquetas españolas. Esta armonización sería coherente con el funcionamiento del mercado interior europeo y evitaría distorsiones en la operativa del transporte.
Asimismo, las navieras apuntan la necesidad de introducir ajustes operativos específicos que eviten incidencias en el cómputo de estancias y en situaciones derivadas de la operativa portuaria. Aspectos como las escalas técnicas, los transbordos o las operaciones de carga y descarga pueden generar complejidades administrativas que requieren soluciones prácticas integradas en el marco normativo.
Respecto al calendario de implementación, Rubio ha subrayado que el proceso continuará con consultas adicionales al sector privado. Ha indicado que se reunirán también con el sector de los ‘rent a car', sector fundamental en la movilidad turística insular, aunque no ha proporcionado una fecha concreta para la presentación del texto legislativo. Esta aproximación gradual refleja la intención de construir consenso antes de formalizar la propuesta normativa.
Baleària, GNV y Trasmed han reiterado su disposición a colaborar activamente con los consejos insulares para desarrollar un modelo integral de movilidad sostenible. Las compañías subrayan que este modelo debe basarse en datos actualizados, en un marco jurídico claro y en el sentido común. Su objetivo es contribuir a la sostenibilidad de las islas al tiempo que se preserve la conectividad regular para no entorpecer la vida de quienes residen y trabajan en Baleares.
