Los puertos de interés general en España movieron 323,8 millones de toneladas de mercancías entre enero y julio de 2025, lo que supone una caída del 2,3 % respecto al mismo periodo del año anterior. Son datos provisionales que reflejan el impacto del estancamiento del comercio mundial, marcado por la incertidumbre geopolítica y económica que sigue afectando a las rutas y flujos comerciales a escala global.
Dentro de ese volumen total, la mercancía general apenas experimentó cambios, con un descenso del 0,2 %. En este grupo, la mercancía convencional aumentó un 4,4 %, alcanzando los 53,4 millones de toneladas, mientras que la contenerizada —que representa un volumen mucho mayor— retrocedió un 2,3 %, situándose en 112,1 millones de toneladas. No obstante, el movimiento de contenedores en unidades (TEUs) se incrementó un 1,5 %, con un total de 10,8 millones. Se confirma así la tendencia de los últimos meses: caen los TEUs en tránsito (-3,1 %), tras el repunte extraordinario de 2024 por la crisis en el Mar Rojo, pero crecen con fuerza los de importación y exportación (+8,7 %), lo que refleja una mayor actividad comercial directa en los puertos españoles.
En lo que respecta a los graneles, los sólidos registraron un retroceso del 5,5 %, hasta alcanzar los 46,4 millones de toneladas. La caída en el movimiento de cereales y harinas fue determinante, a pesar del buen comportamiento de otros productos como el mineral de hierro. Por su parte, los graneles líquidos también bajaron, en este caso un 3,3 %, con 103,5 millones de toneladas acumuladas hasta julio. La disminución responde, principalmente, al menor tráfico de petróleo crudo y sus derivados.
No todos los indicadores fueron negativos. El tráfico ro-ro creció un 3,1 %, superando los 45 millones de toneladas. Además, el tráfico de pasajeros sigue al alza, con un crecimiento del 6,5 % respecto al mismo periodo de 2024. En total, más de 22,9 millones de personas pasaron por los puertos españoles en los primeros siete meses del año.
En cuanto al movimiento de buques mercantes, se registró una leve caída del 1,4 % en número de unidades (94.041), aunque el arqueo bruto, que mide el tamaño total de las embarcaciones, aumentó un 0,9 %, lo que indica que están operando barcos de mayor capacidad.
Estos datos, aunque muestran una contracción generalizada en varios tipos de tráficos, también evidencian cierta resistencia del sistema portuario español ante un entorno global inestable, y apuntan a un cambio de patrón en el comercio exterior, más orientado a operaciones de importación y exportación directa desde los puertos nacionales.
