La Comisión Europea ha presentado este miércoles suEstrategia Portuaria de la UE, un documento de 28 páginas que establece el marco de actuación para el futuro de los puertos europeos. La Organización Europea de Puertos Marítimos (ESPO) ha valorado positivamente la iniciativa, que parte de un reconocimiento del papel fundamental que desempeñan los puertos para la economía y la sociedad del continente, así como de la complejidad y los retos que implica su función en un entorno en constante transformación.
La Estrategia reconoce que los puertos deben combinar, más que nunca, su condición de centros comerciales competitivos con sus tareas como proveedores de servicios públicos orientados a la resiliencia económica y social de Europa. A partir de este planteamiento, la Comisión subraya la diversidad del sector portuario, lo que exige un enfoque amplio y flexible, aspecto especialmente bien recibido por ESPO.
«Acogemos la Estrategia Portuaria de la UE como un buen punto de partida para continuar el diálogo con la Comisión, el Parlamento y el Consejo. Necesitamos una estrategia que nos equipe, no que nos limite. La Estrategia puede ayudarnos a alcanzar nuestra ambición de aumentar el actual 23 por ciento de las escalas portuarias mundiales que se realizan en puertos europeos. Estamos muy agradecidos por el diálogo mantenido hasta ahora con la Comisión. En muchos temas compartimos las mismas preocupaciones, pero también vemos que en algunos será necesario profundizar en el intercambio de opiniones. En ese sentido, acogemos con satisfacción la propuesta de crear un Consejo Portuario de Alto Nivel de la UE para continuar el intercambio constructivo con el sector», ha declarado Ansis Zeltiņš, presidente de ESPO.
«La Estrategia Portuaria de la UE se basa en una buena comprensión de lo que son los puertos, lo que pueden hacer, lo que no pueden hacer, a qué se enfrentan y qué necesitan. El documento muestra que la política está ahí y que el foco debe centrarse en su implementación. Los puertos están plenamente ocupados en navegar a través de la volatilidad geopolítica que atraviesa el mundo. Fortalecer la competitividad de los puertos, darles flexibilidad para adaptarse a cambios repentinos y apoyarlos en sus funciones públicas es la mejor forma de construir resiliencia», ha añadido Isabelle Ryckbost, secretaria general de ESPO.
En lo que respecta a los distintos pilares de la Estrategia, el documento señala con acierto la importancia de mantener la competitividad global de los puertos europeos y se compromete a trabajar en la revisión del régimen de comercio de emisiones (EU ETS) y del reglamento FuelEU Maritime, con el objetivo de reducir el impacto negativo demostrado del actual EU ETS marítimo sobre los puertos europeos.
ESPO también valora positivamente el apoyo de la Comisión a las inversiones portuarias en Europa, tomando como referencia las estimaciones incluidas en el estudio de inversión de ESPO de 2024. Junto a la financiación necesaria para respaldar las numerosas inversiones previstas, la Estrategia señala la necesidad de seguir trabajando en la agilización y simplificación de los procedimientos de autorización para materializar inversiones importantes en los puertos y sus clústeres industriales. La disposición de la Comisión a revisar los umbrales en el marco de la próxima revisión del Reglamento General de Exención por Categorías resulta igualmente relevante en este contexto.
La creación de un foro específico en el que las autoridades nacionales de ciberseguridad y las autoridades portuarias puedan colaborar con la Comisión para ayudar a los puertos a afrontar los riesgos cibernéticos cuenta también con el pleno respaldo del sector.
No obstante, ESPO advierte de que, si bien las orientaciones pueden ser útiles para comprender la aplicación de la legislación horizontal al sector portuario, estas no deben conducir a añadir una capa adicional de criterios y condiciones aplicables únicamente a los puertos dentro de un marco legislativo ya acordado. Asimismo, en un momento en que Europa cuestiona las obligaciones de información excesivas, ESPO considera que los ejercicios de mapeo deben limitarse a los casos en que sean realmente necesarios. Estas obligaciones de mapeo e información suponen un esfuerzo considerable para los Estados miembros, que, en última instancia, puede recaer sobre los propios puertos.
Por último, ESPO identifica la necesidad de intensificar el diálogo con la Comisión y las partes interesadas sobre cómo fomentar y materializar la descarbonización del transporte marítimo, cómo puede adaptarse el mercado de combustibles de búnker y cuál es y puede ser el papel de los puertos en este proceso, con el fin de evitar expectativas infundadas o activos varados.
ESPO ha agradecido a la Comisión su disposición al diálogo y al intercambio mantenido hasta la fecha. La organización y sus miembros analizarán la Estrategia Portuaria de la UE con mayor detalle en las próximas semanas y mantienen su compromiso de trabajar de forma constructiva con la Comisión, el Parlamento Europeo y el Consejo, con el objetivo de fortalecer la competitividad y la resiliencia de los puertos europeos en beneficio de la economía y la sociedad del continente.
